1 de marzo de 2015

LO QUE LA INDUSTRIA ALIMENTARIA OPINA DE LAS MUJERES

No voy a hablar de la presión mediática y social que pesa sobre el aspecto de las mujeres, ni del ideal de belleza sólo alcanzable con photoshop, ni de la tasación de nuestra valía como personas en función de nuestra imagen, ni de como nos creemos libres mientras pagamos el sueldo de un año para pasar por un quirófano porque nuestra autoestima depende del tamaño de nuestras tetas. 

Tampoco os voy a contar que los pacientes que me dicen que lo de la salud está muy bien, pero que solo les interesa adelgazar, incluso estando en su peso, nunca son hombres. No voy a hablar de eso porque ya hay quien lo hace mucho mejor que yo y, además, no es el tema del blog.

Jean Kilbourne lo resume estupendamente en 4 minutos:





Voy a hablar de lo que nos dice continuamente la industria alimentaria desde cada anuncio, desde cada embalaje y desde cada supermercado: nos llama imperfectas, mal hechas, con fallos, descuidadas. Pero con sutileza: necesitamos cuidar la linea, mantener el peso, no en pos de una mejor salud, si no para caber en los vaqueros y no dar pena en bikiniY para que nos quieran y ser un buen adorno y agradables de mirar. Según la industria alimentaria, no se es una buena ejecutiva si no te queda bien la falda de tubo, ni una buena madre si no tienes el vientre plano, ni una chica feliz y activa si pesas más de 45kg. Y hablo de anuncios de comida, los de cosmética ya son otro nivel.

¿Hay anuncios de comida dirigidos claramente a hombres? ¿productos alimenticios enfocados específicamente en ellos? diría que no, y si los hay son anecdóticos ¿porqué? ¿desde cuando los yogures tienen sexo?


A nosotras, nos informan en cada comercial de que nuestro valor es inversamente proporcional a nuestra talla de pantalón. Qué para ser merecedoras de aprecio debemos tener caderas de preadolescente. Que no hay alegría ni estupendez por encima de la talla 36. Y joder, a juzgar por lo extendido de la estrategia, nos lo estamos creyendo.

Y no es salud, la salud es cosa de ellos, por eso el envase del Danacol es unisex y lo anuncian hombres, incluso honbres con canas, arrugas, calva y barriga. Que desfachatez que eso no les impida mostrarlos como profesionales de éxito, con valor como seres humano y derecho a la felicidad. Pero los Vitalinea son lilas y llevan un corazón. Y los Sveltesse, cosa más masculina no se ha visto en la historia de los yogures ¿verdad? para nada diría nadie que están dirigidos claramente a público femenino, vamos, ni el sociólogo más pintado.

Por eso los cereales para no estreñirse no llevan imaginería de género en la caja, pero los de guardar la linea (léase Special K o Fitness) llevan la silueta estilizada de una mujer, letras serpenteantes, porque la caligrafía de lineas curvas se identifica como femenina y la de lineas angulosas como masculina y los anuncian chicas con un IMC de 17. 

Igual que el Colacao 0%, que una lleva silueta de mujer esbelta, mientras el normal no tiene alusiones de género.

O el queso fresco, que si es 0% el envase es rosa. Y no en una marca aislada, no:





O las Bicentury, marca totalmente enfocada a productos "para ser delgada" en cuya web no sale una sola foto de un hombre. Ellos tienen otras cosas de que preocuparse, piensan los de Bicentury mientras colaboran con la FEDN (ver logo en la parte inferior de la web). La FEDN, que al menos no debería colaborar con marcas sexistas, bueno, no debería colaborar con marcas. Punto.

Las galletas para que no nos pongamos como vacas burras también aluden a la "linnea" en colores rosas y formas redondeadas. Si, si, aquí se sube al carro todo el mundo, incluidas las marcas blancas. Ya os digo que la estrategia funciona.

La leches "ligeras" y desnatadas son rosas, porque los hombres no están para tonterías, y desde luego no están gordos.. ¡ah, no calla! que resulta que en España la prevalencia de sobrepeso es mayor en varones... va a ser otra cosa, va a ser que ellos da igual si no tienen un cuerpo adecuado a los cánones de la moda, porque su valor como personas sigue intacto, en cambio ¿a donde vamos nosotras con celulitis? ¿eh?



O la Ligeresa, que es para chicas solamente ¿o no habéis entrado al Club Ligeresa? ¡Pero si apoyan a la mujer del siglo XXI! Voy a vomitar.


Hasta Campofrío se preocupa por nosotras, porque esa linea de productos llamada Cuida-t, bajos en grasa y calorías, es para mujeres ¿no? ¿o me está engañando el packaging rosa bebé?
Aunque de este producto en concreto y de Campofrío ya hizo un gran post Midietacojea, cuya perspectiva en estos temas es bastante mejor que la de la mayoría (de la mayoría de personas, no de la mayoría de hombres). Gracias, Aitor.

Podríamos seguir con ejemplos y ejemplos de como nos (mal)trata la industria.

No creo que nadie piense que es casualidad que todos los productos enfocados al control de peso (lights, 0%, bajos en calorías...) estén claramente dirigidos al público femenino, con envases de colores asociados a la mujer, siluetas de mujer, anuncios donde salen mujeres y donde el mensaje se dirige a mujeres... ¿habéis visto algún anuncio de un producto que anime a los hombres a comprarlo para que les queden bien los vaqueros apretados y no les salga el michelín? os está pareciendo hasta ridículo ¿verdad? en cambio los enfocados a mujeres son todos en esa linea y aquí no se inmuta nadie. ¿Es más vergonzoso el michelín de una chica que el de un chico o como va esto?
En palabras de Fatima Mernissi a la "liberada" mujer occidental: "Nosotras tenemos el burka, vosotras la talla 38". Pero si nos preguntan diremos que lo hacemos por "sentirnos bien con nosotras mismas". Si, ya. Es una de las frases más hipócritas que puede decir una mujer en relación a este tema, ya lo siento. Que al final caemos y hacemos cosas por la presión social, cultural y comercial, yo la primera, pero darse cuenta es el primer paso. Y poner límites, no sé, teñirse el pelo pase, jugarse la vida en un quirófano estando sana por "sentirme mejor conmigo misma", NO.

No sé si hay alguien que crea que de verdad es que se preocupan por nuestra salud (solo por la nuestra, entonces, a los tíos que les den). No lo hacen, la composición nutricional de esos productos no es más sana. A veces incluso es peor que la de otras referencias similares de la misma marca no enfocadas a público femenino, como es el caso de los Special K frente a los Corn Flakes.

Y encima, por lo general, los productos "rosas" son más caros. Por si no nos estábamos sintiendo lo bastante idiotas.

¿Porqué nos prestamos a esto? y si, nos prestamos. Porque si no lo hiciéramos yo no habría podido hacer un post plagado de ejemplos. La estrategia les funciona de maravilla y la culpa es nuestra. Nuestra. De las mujeres que los compramos. Porque los compramos nosotras. Porque en el fondo creemos que tienen razón.

Señoras, recapacitemos ¿qué estamos comprando? ¿qué idea de mujer estamos apoyando? ¿porqué les permitimos que nos llamen idiotas a la cara?


22 de febrero de 2015

LA BOLLERÍA INDUSTRIAL SE DISFRAZA DE GALLETA INFANTIL, de Laura Saavedra

Hace unos días una compañera, me preguntaba por galletas, sobre en qué era más importante fijarse a la hora de elegir galletas para niños, si en su contenido en azúcar o en grasas saturadas.

No hace falta más que echar un vistazo a nuestro alrededor, para observar como el dar galletas a los niños para desayunar o merendar, se ha convertido un gesto alarmantemente frecuente y en el que existe una gran desinformación acerca de su composición nutricional.



¿Cuál es el origen de esta situación?

Indentificar los alimentos insanos que existen dirigidos al público infantil, no es una tarea fácil. Y es el caso de las galletas infantiles, en mi opinión, el que se lleva la palma. Voy a centrarme en las galletas Dinosaurus, que son un claro ejemplo de la manipulación que ejerce la industria alimentaria sobre los consumidores.

La industria alimentaria hace encaje de bolillos para evitar incumplir el Código PAOS (Código de Autorregulación de la Publicidad de Alimentos Dirigida a Menores). Un Código, mediante el que la propia industria, debe auto controlar la composición nutricional de los alimentos infantiles, los anuncios de alimentos que los niños ven en la tele, los dibujitos de los paquetes o los regalitos que llevan. Sólo existe un conjunto de normas deontológicas que ellos mismos deben controlar que cumplen. Parece de chiste, pero es la realidad.

Si con los anuncios, los dibujos y los regalos fuera poco, para reforzar la imagen positiva del producto frente a los padres, las marcas suelen colaborar con diferentes sociedades científicas que estampan su sello en el paquete, creando una imagen saludable del producto, que nada tiene que ver con la realidad. Incluso, llegando a ser los propios pediatras los que entregan muestras de las galletas a los niños en sus consultas, contribuyendo a crear un mundo de fantasía donde las galletas son las buenas de la película. Porque… ¿cómo van a ser malas las galletas si me las da el pediatra?

Las marcas también utilizan webs y blogs (supongo que con muchísimas visitas y futuros compradores potenciales de sus galletas) en las que se publican artículos patrocinados, que refuerzan su imagen positiva frente a los padres y donde se les anima a comprar sus productos con argumentos que nada o poco tienen que ver con su aporte nutricional real:

Mis hijos consumen galletas Dinosaurus desde hace mucho tiempo. Fue una elección sencilla, simplemente era algo que les divertía enormemente. De hecho, mi hijo mayor está loco por cualquier cosa cuyo nombre acabe en “..aurio”. Braquiosaurio, brontosaurio, tiranosaurio… papasaurio. Lo que yo desconocía hasta hace bien poco es la relación entre las galletas Dinosaurus y la Asociación Española de Pediatría (AEP)”

Estos artículos patrocinados también aportan algo de información nutricional, aunque incompleta:

Pero ¿qué son los ingredientes saludables? 
  • 65% CEREALES,  que son una de las principales fuentes de energía.
  • ACEITE DE GIRASOL ALTO OLEICO, ese que ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares.
  • 7 VITAMINAS GRUPO B, esas que son vitales para transformar los nutrientes en energía
Y ahora, una vez que sabemos que son muy muy saludables, vamos a lo práctico y lo que nos gusta saber a las madres, ¡están de muerte! riquísimas, bueno a mi me encantan y a los niños también, jaja.Vienen en bolsas individuales, así que para mi son perfectas para mandarles a los peques cuando tienen fútbol en el cole por la tarde.Y lo tercero, las batallas entre dinosaurios siempre son unas risas, jajaja”
¿Qué ingredientes tienen realmente las galletas Dinosaurus?

En su divertida página web http://www.dinosaurus.es/ podemos encontrar, juegos, muestras de toda la gama de galletas, más juegos….

Voy a la zona de padres esperando encontrar la información nutricional del producto y su lista de ingredientes. Pero solo encuentro una serie de consejos saludables, de nutrición y diversión. Nos cuentan que las galletas están elaboradas con cereales enriquecidos y grasa vegetal de girasol. Más consejos recomendando el típico desayuno de cajón, compuesto por: cereal, lácteo y fruta. Y no falta el video de la experta en nutrición, diciendo más de lo mismo y recalcando que los hidratos de carbono del pan o de las galletas, son esenciales en el desayuno. Esta “experta” incluso, nos llega a recomendar el consumo de Cola Cao con la leche, algo nada raro, una vez que comprobamos que ambas marcas pertenecen al mismo grupo, pero que no deja de asombrarme.


Me resulta sorprendente que después de visitar la página web del producto y diversos sitios en internet con artículos patrocinados por la marca, sigamos sin conocer la composición nutricional detallada de las galletas. Eso si, estamos al tanto de numerosos consejos saludables, juegos, y bonos de descuento para comprarlas.

Los ingredientes, por fin

Como no hemos podido encontrar ni la composición nutricional de las galletas, ni su lista de ingredientes, tenemos que ir al supermercado a sacar fotos del paquete.


El primer ingrediente es una mezcla de harinas de trigo y centeno, salvado de trigo y almidón de trigo. Y como segundo ingrediente, aparece por sorpresa el azúcar. Esto significa que después de los cereales, lo que más llevan las galletas en cantidad es AZÚCAR. Para hacernos una idea, la ración de galletas que ellos proponen para el desayuno de 4 galletas, contiene 8,8g de azúcares, esa cantidad es más de un sobre de azúcar, que los niños se toman únicamente con la ración de galletas que nos sugieren. Una cantidad nada despreciable de azúcar como para ignorarla sin más en su propaganda.

El tercer ingrediente es una mezcla de aceites vegetales de girasol y palma. Nos llevamos la siguiente sorpresa, porque descubrimos que las galletas no sólo contienen una cantidad importante de azúcares, sino que también están elaboradas con aceite de PALMA, una grasa barata y poco saludable por su elevado contenido en ácidos grasos saturados.
¿Por qué no informan de que sus galletas también llevan este tipo de aceite en su composición?

Los siguientes ingredientes de la lista son sal, suero de leche en polvo, gasificantes (bicarbonatos amónico y sódico), leche desnatada en polvo, jarabe de glucosa y fructosa, aroma, antioxidantes (E 304, E 306) y vitaminas (Tiamina, Riboflavina, Niacina, Ácido Pantoténico, vitamina B6, Ácido fólico y vitamina B12)

En resumen, los divertidas galletas Dinosaurus llevan una mezcla de cereales fortificados con vitaminas (que no hace falta que se añadan a las galletas para tomarlas si se lleva una correcta alimentación), bastantes azúcares añadidos (cuantos menos se tomen mejor), una mezcla de aceite de girasol y aceite de palma (aceite vegetal con un 50% de ácidos grasos saturados en su composición), sal y aditivos. Una composición nutricional que recuerda más a la de la bollería industrial, que a la de un alimento saludable, como nos tratan de vender.

Señores de Artiach y pediatras de la AEP:
¿De verdad piensan que sus galletas Dinosaurius tienen un buen perfil nutricional?


Se necesita un cambio urgente

Esta semana se publicaban una serie de artículos en la revista científica ‘The Lancet’ http://www.thelancet.com/series/obesity-2015 sobre la epidemia mundial de obesidad actual. Nos informan de que las medidas que se han tomado para combatirla, son demasiado lentas o insuficientes para frenarla y que es necesario aplicar políticas dirigidas a fomentar el consumo de alimentos saludables.

A la industria alimentaria le interesa educar los paladares de los niños con sabores dulces y salados, que son altamente adictivos, porque “los niños gordos son una inversión de ventas futuras”, nos alertan desde la revista.

Una galleta infantil, elaborada de forma industrial, con una gran cantidad de azúcares y grasas poco recomendadas, como la que hemos analizado, no puede considerarse un alimento saludable, por muchos sellos de sociedades científicas que lleve o vitaminas que se le añadan. Y aunque las estén repartiendo los pediatras en las consultas.

Señores de la industria alimentaria que diseñan productos destinados al consumo infantil, no estoy diciendo que estén haciendo las cosas mal, sino que se pueden y se deben hacer mejor, porque la salud de los niños está en juego.

Es necesario que existan leyes (no códigos) que protejan a los niños de este tipo de marketing insano. Los ciudadanos tienen derecho a estar informados de la realidad de los productos que están comprando, a conocer todos los ingredientes, sus cantidades y sus efectos derivados de un elevado consumo de los mismos. En definitiva, a poder elegir qué alimentos forman parte de su alimentación y de la de sus hijos de una forma crítica.

Esta es una lucha contra gigantes, en la que los profesionales de la nutrición independientes y comprometidos con la salud de las personas, no lo tenemos nada fácil. Pero no por ello vamos a abandonar, ni a dejar de informar sobre lo que está pasando, porque la industria alimentaria tiene el deber de proporcionarnos alimentos que nos nutran, pero sin enfermarnos.


Laura Saavedra (@laurascasanova)
Dietista-Nutricionista y Tecnologa de Alimentos

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Muchísimas gracias Laura por un post tan currado, tan sensato y tan necesario. Me encanta publicarlo aquí y te agradezco muchísimo que te hayas animado a poner tu trabajo en Dime Qué Comes. Ésta es tu casa :-)
¡Pronto te daré las gracias en persona!

17 de febrero de 2015

RESPUESTA A HERO BABY, de Juan Revenga

Hace dos días escribí este post comentando algunos productos de Hero Baby así como sus estrategias de marketing. No salían muy bien parados y además el post tuvo bastante repercusión.

Ayer Hero lanzó su respuesta oficial, que podéis leer aquí, los nutricionistas la comentamos en twitter bastante sorprendidos de los argumentos utilizados. 

A estas alturas ya sabréis que no somos un gremio muy de quedarse parado a verlas venir, supongo que porque tenemos poco que perder. Lo que no sé si sabéis es que tengo compañeros que no me los merezco. No quisiera estar en la piel del CM de Hero Baby que se ha llevado hoy un revolcón en twitter de espanto, a cuenta de la respuesta de su compañía. Con mención especial para la batería de 10 tweets que les ha dedicado Pablo Zumaquero, muy grande, Pablo.

Lo que os dejo a continuación lo firma otro compañero de profesión y blogger, Juan Revenga, que no necesita más presentación, a estas alturas. Si aún hay alguien que no lee El nutricionista de la general va siendo hora de que lo arregle.

Muchas gracias Juan, por no tener nunca ninguna duda a la hora de elegir entre la ética de la profesión y cualquier cosa. Por apoyar a los compañeros cuando hace falta y por todo lo que aprendemos de ti como dietista-nutricionista y como persona.

Hero Baby, apuntad:
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Respuesta de Juan Revenga a la respuesta de Hero sobre el artículo “HERO BABY, lo vendemos porque es legal”, publicado en el blog “Dime qué comes”
Sorprendido con algunos de los argumentos que desde la empresa Hero se han dado para comentar el artículo de la dietista-nutricionista Lucía Martínez, me tomo la libertad de añadir mis opiniones a sus comentarios. Seguiré punto por punto la estructura del documento de Hero.
En HERO no se VENDE SOLO PORQUE es LEGAL
  • No dudo de la existencia en su empresa de un equipo de expertos, lo que sí pongo en entredicho es, o bien la solvencia profesional de dicho equipo o bien el poco peso que aparentemente puedan tener sus opiniones en la decisión final de sacar a la venta un producto con unas determinadas características nutricionales y alegaciones publicitarias.
  • Y no, no confundan “lo que necesitan” los más pequeños con: lo que estos pueden llegar a comer y sus cuidadores (madres y padres) llegar a comprar influidos por esa publicidad que siendo legal dista mucho de ser la más adecuada.
  • Ponen un enlace en este apartado para que, según parece, podamos contrastar, el prestigio internacional de los pediatras y nutricionistas que trabajan para Hero. Sin embargo, ese enlace lleva a una página general de la marca en la que no es posible contrastar la identidad de esos profesionales. Además, aunque ahí estuvieran retratados profesionales con nombre y apellidos, esta no sería más que una muestra más del mal uso de aquello que se conoce como “criterio de autoridad” (argumento ad vericundiam).
  • En este punto, también creo que es importante destacar que tal y como supongo pretenden, no es necesario asociar, el alto impacto de ventas de un producto o marca con su excelencia (argumento ad populum). Se podrían poner muchos ejemplos sangrantes pero no creo que sea necesario.
En cuanto a las GALLETAS en general
  • La estrategia de enrocarse en el aburrido concepto maniqueo de “no hay alimentos buenos ni malos, sino dietas” hace descansar, como siempre que este precepto es invocado por la industria alimentaria, la responsabilidad de alimentarse bien o mal en la “libertad” del consumidor. Si bien es cierto que en última instancia es así, esa presunta “libertad” se ve fuertemente influenciada por múltiples factores entre los que destaca sobremanera la presión publicitaria de la industria.
  • Y si bien tiene cierta lógica la expresión en sí (“no hay alimentos buenos ni malos…”) lo cierto es que las malas dietas, son malas en el momento que introducen ciertos alimentos en ciertas circunstancias… y las galletas, en general, en el marco de una dieta de un bebé de cuatro meses, no es precisamente esa clase de alimentos que ayudan a adornarla.
  • Al sostener en su argumentario que la variedad de TODOS los alimentos consigue aportar a la dieta TODO lo que el organismo necesita en el marco de la alimentación un bebé de cuatro meses (metiendo cualquier galleta en general y las de Hero en particular) se retuerce la lógica de una forma sorprendente y que desde mi punto de vista solo puede responder a tres intereses concretos: vender, vender y vender.
ACEITE de PALMA y la GRASA SATURADA en GALLETAS
  • Seré breve: ¿Cuántas marcas hay de aceite de palma accesibles al consumidor medio en los lineales de los supermercados? ¿No es tan buena, no justifican (de nuevo retorciendo la lógica a su antojo) su uso en virtud de sus excelentes cualidades nutricionales?
AZÚCAR en GALLETAS
  • ¿No son ni mejores ni peores por que le resto de fabricantes de galletas también lo hacen? ¿Mal de muchos consuelo de…? Caramba, en este punto no puedo decir sino que me ha sorprendido su capacidad de réplica.
  • Además, no se confundan, la recomendación no es reducir la presencia de azúcares añadidos en la alimentación infantil, no. La recomendación es NO incluirlos.
  • Ustedes pueden tener el objetivo de reformular sus productos para hacerlos con menos azúcar. Bien, déjenme ponerles un ejemplo: un cubo de basura con tapa será mejor cubo de basura que aquel sin tapa, pero cubo de basura seguirá siendo (aunque lleve cereales integrales). No sé como explicar de otro modo que el hecho de dirigir una galleta a este público no coincide, ni de lejos, con las recomendaciones generales sobre el ideal de la alimentación para ellos, sea la que sea la composición de la galleta.
GALLETAS, EDAD de INTRODUCCIÓN
  • Están en el derecho de interpretar las recomendaciones de la OMS al respecto de la lactancia materna a su antojo. Pero no, las recomendaciones de la OMS al respecto de la lactancia materna son para todo el mundo (léase, habitantes del planeta Tierra). La OMS divide el planeta en 6 regiones geográficas, y acostumbra a dirigir recomendaciones y emitir informes a una o a otra región en virtud de sus particulares características y necesidades. Así pues, interpreten pero no malinterpreten, la recomendación de mantener la lactancia materna en exclusividad durante los seis primeros meses alude a todo el mundo en todos los países de todas la regiones OMS.
  • Además, la Asociación Española de Pediatría y la Academia Americana de Pediatría entre otras de nuestro ámbito, no son sospechosas, creo, de dirigir sus recomendaciones sobre la duración de la lactancia materna en exclusividad a las madres del tercer mundo.
  • Cierto es que, y cito textualmente sus palabras: “una galleta puede contribuir en el aprendizaje de la prensión, masticación y deglución del niño pequeño, la experimentación a la hora de comer tan necesaria en esta etapa de la vida y tan apoyada por numerosos expertos en nutrición infantil…, y añado de mi cosecha: “tan bien, al menos como cualquier otro alimento más adecuado, pero sin ser claro, ese otro alimento más adecuado”. Vuelven a distorsionar la lógica a su antojo y provecho. Creo que otro ejemplo ayudará a entender lo que quiero decir: Montarse en un descapotable a 250 km/h, sin frenos, para secarse el pelo, funcionará, sí… pero no parece la mejor idea.
BABY POSTRES
  • Vuelven a incidir en el argumento de la no existencia de alimentos buenos y malos, etcétera… y yo les respondo lo mismo que en el primer apartado.
YA ERA HORA, con VERDURAS ESCONDIDAS
  • Están absolutamente de acuerdo en eso de “inculcar” buenos hábitos alimentarios a los niños, sí… pero hacen lo que les da la gana o quizá lo que mejores resultados de venta creen que les puede reportar ante un consumidor, inerme, influenciable y aborregado que toma como guía y pastor lo que dice la industria (en especial si está avalada con alegaciones “científicas” de relumbrón). [Nota bene: aunque sé a qué se refieren, el uso del término “inculcar”, quizá no sea el más apropiado en estas circunstancias… en su lugar propongo el uso de incentivar de forma positiva, promover, educar…]
  • Entonces, siguiendo con su línea argumental, como hay familias que no saben cómo alimentar a sus hijos, ahí están ustedes para proporcionarles una de las, sugiero, peores soluciones, que es la de esconder la comida y, quien sabe si a ojos de un hermanito que sepa ya leer, criminalizar las verduritas, proscribirlas… como si de un ente abominable se trataran. En vez de realizar a través de mensajes positivos un mejor efecto sobre el concepto “verdura” y su papel en la alimentación de niños y mayores. A este respecto, este camino que han tomado, me recuerda un anuncio de hace años de una marca de frigoríficos (no recuerdo la marca) que como virtud decíase de él que era capaz de conservar las espinacas intactas día tras día “como recién hechas, con todas sus propiedades”… o algo así, y en el que se veía a un niño de siete u ocho años propinar patadas a la nevera con una manifiesta cara de enfado con la misma (por que al niño, se entiende, no le gustaban las espinacas y al dejárselas en el plato un día, al día siguiente se las volvía a encontrar delante). Como ven un magnífico mensaje. Elocuente desde el punto de vista publicitario, pero lamentable desde la supuesta responsabilidad que tienen las marcas a la hora de influir en los consumidores.
  • Hablan del Ministerio de Sanidad como ente para mejorar la educación nutricional. No dudaré que una buena parte de los esfuerzos de este ente se destinen de forma honesta a así hacerlo. Sin embargo, por todos es conocido, las campañas que fomentadas y orquestadas por la industria, toman de la mano al Ministerio de Sanidad y aparecen en los medios, juntos, lanzando un mensaje que dista mucho de ser el más adecuado. A este respecto, y ya que ha salido la OMS a relucir me gustaría que tomaran en consideración las palabras de su Directora General, Margaret Chan, sobre el gran peligro que supone en la actualidad para la Salud Pública las injerencias y devaneos que la industria alimentaria mantiene con las administraciones sanitarias.
Si una industria está involucrada en la formulación de políticas de Salud Pública, tengan la seguridad de que aquellas medidas más eficaces serán o bien minimizadas o bien apartadas en su totalidad. Esta tendencia también está bien documentada y es así mismo peligrosa.
Con INGREDIENTES ESPECIALMENTE DISEÑADOS para NIÑOS
  • En ningún momento se ha cuestionado la calidad de los procesos que intervienen en la elaboración de los productos Hero. No sé a que viene abordar dentro de este epígrafe la cuestión de la seguridad alimentaria, salvo como un intento de desviar el foco de atención.
Por último, unas palabras a modo de resumen. La publicidad que con frecuencia se ha visto en los productos de la marca Hero distan en ocasiones de ser la más adecuada desde el punto de vista ético y de nuevo, en relación a esa responsabilidad que si quiere una marca ha de asumir como propia, a la hora de dirigir un mensaje veraz e incontrovertido a los consumidores. Es el momento, por ejemplo de recordarles aquella publicidad, que ya no se emplea del “Hero Nanos ‘sin porquerías’”, un total desacierto a mi entender en base a las cuestiones comentadas y que seguro recuerdan. Aquí, vuelve a pasar algo más de lo mismo: con las galletas objeto de debate haciendo creer que las suyas ofrecen un plus sobre el resto (bueno en el precio sí que “ofrecen” un plus al consumidor) cuando en verdad no es así o yo no lo veo. Amén de tomar como público objetivo de las mismas el peor colectivo al que se pueden dirigir, ya no sus galletas, si no este tipo de productos en general. Y además argumentando su decisión con un escrito que, de nuevo en mi opinión, no hay por donde cogerlo. No es tan malo el “equivocarse”, pero sí lo es el no reconocerlo y obstinarse para si hacerlo en razonamientos de escasa lógica (o de lógica retorcida)
Sobre lo de las “verduras escondidas”, de verdad… ya imagino que fue idea de algún creativo publicitario, pero solo les pido una cosa… léanla dos veces y reflexionen al respecto del efecto subliminal que, más allá de la intención de compra, puede generar en buena parte de los consumidores.
En definitiva, no puedo más que reiterar mi apoyo al artículo de la dietista-nutricionista Lucía Martínez y a sus contenidos.
Un saludo.
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Nota: La EFSA no es “Agencia Europea de…” es la “Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria”
Juan Revenga (@juan_revenga) para “Dime qué comes”
Dietista-nutricionista nºCol ARA00027

15 de febrero de 2015

HERO BABY, lo vendemos porque es legal

Hace unos meses me quedé sorprendida al descubrir que la sección de alimentación infantil de la empresa de alimentación Hero había sacado un nuevo producto llamado "Mi primera galleta". En la información que ofrecían sobre el producto en su web se indicaba que estaba recomendado para bebés a partir de 4 meses (recuerdo que la OMS y la AEPED recomiendan lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses) y la lista de ingredientes incluía azúcar y grasa de palma entre los tres primeros (recuerdo también que no se debería añadir azúcar u otros endulzantes a la comida de niños menores de un año, y después de esa edad en contadísimas ocasiones y como algo excepcional). Para echarse las manos a la cabeza. 


Hice pantallazo y les pregunté en Twitter por el tema, lo tenéis en la imagen de la izquierda.


Y me contestaron:



Es decir, lo vendemos "porque es legal", y punto. Es legal, si es legal. Legal no es sinónimo de sano, de óptimo, de recomendado, de nutricionalmente aceptable... legal solo es legal. Y si, vender azúcar es legal. Vender grasa de palma es legal. Legal, es. Nutricionistas los de Hero no tienen, pero abogados si.

Es decir, una empresa de productos infantiles que elige sus ingredientes en función de la legalidad (y de los que son más baratos ¿no?), y no en función de la adecuidad o de la salubridad, o de cumplir las recomendaciones nutricionales más básicas. Esto para que vayamos tomando nota.

Dejando de lado que las galletas son un alimento que en modo alguno debería formar parte de la dieta habitual de nadie, menos aún de un bebé, que incitan a darlas a los 4 meses cuando la LM exclusiva se debería mantener hasta los 6, que se saltan las recomendaciones de la AEPED de no añadir azúcar a la comida de los niños, que usan la grasa más barata del mercado (que ni un triste girasol alto oleico, no, grasa de palma, por dios, hay que ser cutres), aún podéis estar tranquilos, porque eso si, son "sin gluten" y legales. No hay de que alarmarse.

A día de hoy, en la web de Hero Baby este producto está clasificado como "a partir de 6 meses" sin embargo cuando clikamos para conocer sus características nos encontramos con:

MODO DE EMPLEO: recomendamos las galletas trituradas a partir de los 4 meses. Aja, claro, no íbamos a perder dos meses de ventas así como así ¿no? Vergonzoso.

Notad que un cuarto del peso de las galletas, es azúcar. Para bebés de 4 meses. Voy a llorar a un rincón. Y hay más, tenemos Baby Postres a partir de 6 meses con azúcar como segundo y tercer ingrediente, sin ponerse ni coloraos...papillas y potitos con galletas maría,con barquillo, en fin.

Por cierto, que si os estáis preguntando que diferencia estas galletas especiales para bebés de unas galletas de marca blanca cualquiera, os lo aclaro: el precio: 0'99€ el paquete de 800g de galletas marca blanca frente a 1'95€ los 180g de Mi primera galleta, osea, 1'24€ el kg frente a 10'83€ el kg por unas galletas de calidad nutricional pésima. Ahí es nada. Y las de marca blanca encima tienen menos azúcar y usan una grasa más saludable. 

Y si nos vamos a galletas María sin gluten no especiales para bebés, lo mismo: bastante menos azúcar que en las galletas especialísimas de Hero Baby y integrales. ¿El precio? 1€ los 400g, el kg a 2'5€, frente a 10'83€ de Mi primera galleta. Chúpate esa, Hero Baby.

Y no, no estoy animando a nadie a comer galletas, ni de lejos. Pero si las queréis comer, o tomáis la pésima decisión de dárselas a vuestros hijos, al menos no hagáis el primo. Y las vitaminas y minerales que llevan, se consiguen perfectamente con una alimentación normal, sin galletas ni especiales ni normales, por si alguien cree que eso es lo que las diferencia y lo que hace una buena idea pagar esa basura a precio de anacardos.


Hay otro producto, que me ha enseñado hoy Olga en facebook, que también es muy curioso; platos para niños de 12 meses con "verduras escondidas" y la leyenda en el envase "ya era hora"


¿En que cabeza pensante se ha desarrollado la idea de que hay que esconder las verduras y anunciarlo a bombo y platillo? ¿porqué? ¿son el eje del mal o algo? ¿qué tipo de educación alimentaria estamos dando si creemos que los alimentos que deberían conformar la base de nuestra dieta se deben esconder? ¿en que momento se ha convertido la actitud de esconder las  verduras en algo a publicitar y a alentar? ¿nadie en la reunión de marketing se dio cuenta de la estupidez? ¿quien aconseja a estas marcas? (si Hero, si, no me cabe duda que "esconder verduras" es "legal"...)



Es muy educativo, la industria ya nos enseña que las verduras son algo horrible que debe ir "escondido" y que por supuesto, no darlas escondidas es de malos padres ¿no? o ¿a que viene el "ya era hora"? ¿"ya era hora" de qué, Hero Nanos? y no es retórica, espero una respuesta. En abierto.

Esto son solo dos pinceladas sobre productos curiosos, navegad en la web y extasiaros ante las leyendas de "crecer con naturalidad" y "hecho en la huerta murciana" y luego leed los ingredientes y la información nutricional. Azúcar y grasa de palma campando a sus anchas. Sólo productos donde la grasa está entre los últimos puestos de la lista de ingredientes (las listas de ingredientes van de mayor a menor contenido) usan aceite de oliva. Con cuentagotas.



Si tenéis niños pequeños, no os fiéis jamás de la industria para darles "lo mejor", solo les vais a estar dando lo mejor para el bolsillo de esa empresa. Ingredientes baratos de baja calidad y envases muy llamativos. 

Lo mejor para vuestros niños está en los puestos de fruta y verdura fresca de los mercado locales, en los frutos secos (triturados si son muy pequeños), en las legumbres, en el aceite de oliva virgen y el aguacate, y en carnes, pescados y huevos de calidad si es que los consumís. 






Los bebés y los niños no necesitan de ningún producto especialmente formulado para ellos (a excepción de los casos en que sea necesario dar lactancia artificial), de hecho creo que es una de las peores decisiones que se pueden tomar, el alimentarlos a base de productos envasados "especiales para niños".



Esto es lo mejor para tu hijo, y no necesitamos esconderlo ni empaquetarlo. Esto es lo que necesita para "crecer con naturalidad". Mantenlo lejos de los productos envasados.