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26 de marzo de 2017

NUTRICIÓN PARA HOMBRES, NUTRICIÓN PARA MUJERES

nutrición , nutricion, feminismo
Glorioso tweet el 8 de marzo
Puede que al leer el título penséis que voy a hablaros de las necesidades nutricionales de cada sexo, de las diferencias de requerimientos por tener ellos más masa muscular o ellas la posibilidad de un embarazo...No.

Quiero hablar de lo que en nutrición se asocia a mujeres y a hombres. De lo marcado del enfoque de algunas temáticas hacia público femenino. De cómo los medios tiran a por unos o a por otras según el tema, el target del medio en si, y la seriedad que quieran conferir.

De cómo ellas luchan con estereotipos en portadas de los pocos libros que escriben, en ofertas publicitarias y en colaboraciones de blog o redes. De esas batallas que ellos no saben ni que existen, no de las comunes a toda la profesión. De eso.

Y con esta introducción, llegamos al primer punto jodido; resulta que las temáticas consideradas "femeninas" son frívolas, consumistas y facilonas: belleza, adelgazar, moda, recetas, bebés.... La ciencia, el rigor, la actualidad, el análisis razonado, eso no es "femenino" cuando hablamos de contenidos.

Teniendo en cuenta lo señalado en el párrafo anterior, no se puede decir que DQC sea un blog orientado a público femenino, estaréis de acuerdo. Ni las temáticas habituales ni su estética coinciden con lo que se define como tal.

Sin embargo, todas las semanas me llegan al mail propuestas variopintas, que siempre incluyen invitaciones a desayunos de belleza o similar, peticiones para colaborar en algún artículo de revista femenina (siempre girando en torno al peso o el aspecto físico), ofrecimientos para probar infusiones reductoras o propuestas de publicidad de quemagrasas. Es constante, lo prometo. Mis compañeras con blog o redes sociales potentes, pueden contaros lo mismo.


13 de febrero de 2017

CARTA ABIERTA A LOS SANITARIOS, de Pablo Zumaquero

Este post va dirigido a todos los sanitarios, especialmente a aquellos que en mayor o menor medida tienen voz en redes sociales, medios de comunicación, o que por su visibilidad tienen un alcance mayor y con ello una mayor responsabilidad en sus mensajes.

YA COMEMOS MUY MAL

Sabemos por algunos estudios como ANIBES o este de EJCN, y se confirma con la experiencia en consulta de miles de profesionales que la población consume altas cantidades y con una frecuencia muy elevada productos altamente procesados, altos en calorías, bajos en densidad nutricional, bajos en calidad de ingredientes, de difícil control de consumo por sabores y texturas muy agradables al paladar,… en definitiva, lo que podemos resumir como “comida basura”.

Sabemos que estos productos, por muchos motivos están aconsejados como de “consumo ocasional”, una definición bastante abstracta que sólo logra que una persona no tenga claro dónde está el límite real entre el abuso y el control. Esto genera que se sigan consumiendo sin control a la vista está.


6 de enero de 2017

NUTRICIÓN BASADA EN LA EVIDENCIA...¿Y EN NADA MÁS?

Entre los nutricionistas (y otros sanitarios y/o científicos) hay una discusión habitual, o un enfrentamiento de posturas, entre los de "no hay evidencia" y los de "no podemos esperar a la evidencia". ¿Os suenan las discusiones de twitter tipo "solo hay que retirar el gluten en pacientes celiacos porque es para lo único que hay evidencia" versus "otras patologías mejoran con su retirada y es absurdo no probar un enfoque carente de riesgo solo porque no tengamos evidencia de grado A o no sean respondedores el 100% de los pacientes"? pues a eso me refiero.

Es una postura muy frecuente la que sostiene que no debe aplicarse ningún tratamiento dietoterápico si no hay evidencia concluyente de que funciona. Por "evidencia concluyente" podemos entender que sea lo aconsejado en guías clínicas de referencia, que haya una revisión Cochrane, que lo recomiende alguna institución oficial de prestigio o que haya multitud de publicaciones, preferiblemente RCT's y metanálisis que lleguen a las mismas conclusiones y se consideren de grado A. Es que ni siquiera está claro donde está la linea, para empezar.

Bien, igualmente parece sensato ¿no? Es muy adecuado y prudente... para aquellos que desarrollan su actividad profesional en un campo que no implica el contacto directo con el paciente y no tienen delante a personas a las que intentar ayudar. Es fácil esperar a la mega-evidencia cuando no hay que dar respuestas a nadie.

En nutrición, la dietoterapia que cumple alguno de los requisitos de arriba es muy, muy, muy poca. Por poner un ejemplo de tratamiento dietoterápico que estaría dentro de los estándares comentados podríamos hablar del que ha abierto el post: retirar el gluten en pacientes con celiaquía diagnosticada. Sabemos que funciona siempre y no hay dudas de que ese es el tratamiento a pautar. Pero esta seguridad la tenemos sólo en casos muy concretos y escasos.


4 de diciembre de 2016

GUÍA PARA PACIENTES QUE VAN AL NUTRICIONISTA





El nutricionista, ese profesional de segunda, al que vamos para perder unos kilos, que nos da una dieta en un papel y nos pesa cada quince días. Ese individuo con un cursillo de dos meses que nos dice lo que ya sabemos sobre comer yogures desnatados y cosas a la plancha, y que aunque "nosotros la teoría ya nos la sabemos" vamos para estar controlados, por unos eurillos, que para pesarme tampoco hace falta mucho.

Mal que nos pese, para gran parte de la población, eso es un nutricionista, y ese es su trabajo. Es normal que cuando acuden a uno de verdad, a menudo se sorprendan y no comprendan porque las cosas no son como esperaban

Es cierto que gracias al trabajo de muchos compañeros, esto está cambiando. Pero aún nos pasa que cuando sale Aitor en la tele hablando de algún tema nutricional que no sea adelgazar, las llamadas pidan cita con "el doctor", porque evidentemente todo lo que no sea perder uno kilos, es cosa de médicos, ya se sabe. Y no pocos se frustran al decirles que "no somos médicos, somos dietistas-nutricionistas".

Así que si eres de esos que aún tiene la imagen descrita arriba del nutricionista, lee antes de pedir cita con alguno:


28 de noviembre de 2016

¿CÓMO PUEDO REDUCIR EL CONSUMO DE AZÚCAR?

Photo credit: Foter.com / CC0

Sé que estáis hartos de oír lo de que hay que tomar menos azúcar añadido, que muchos productos del supermercado lo contienen en cantidades elevadas, que es una de las principales batallas a ganar para mejorar nuestra dieta... bla, bla. No os voy a dar la brasa con eso hoy. Es hora de pasar a la acción.

Hay estrategias que funcionan para bajar ese consumo, siempre y cuando cumplamos dos requisitos fundamentales: el primero es querer, el segundo tener un poco de paciencia.

Cuando estamos muy acostumbrados a sabores dulces, a cafés con azúcar, yogures edulcorados, refrescos, galletas, chocolates con leche... es necesario que reduzcamos ese umbral de dulzor que tenemos tan alto. Por eso un cambio radical puede hacer que muchos productos sin azúcar no nos sepan bien. 


6 de noviembre de 2016

NUTRIGENÓMICA, NUTRIGENÉTICA Y TESTS GENÉTICOS

¿Os suenan las palabras del título del post? es probable que sí, pero que no sepáis muy bien qué son: ¿el futuro de la nutrición? ¿dietas para ricos? ¿cosas de científicos serios? pues a día de hoy, casi que todas son ciertas.

Es la primera vez que toco este tema en el blog, así que no voy a ir muy allá. Tampoco es que yo sea una superexperta en ello, ni mucho menos, pero el propósito del post es bastante humilde: daros una idea sobre de qué hablamos cuando hablamos de nutrigenómica y nutrigenética. Y de sus aplicaciones reales para la ciudadanía a día de hoy.