22 de marzo de 2015

DEJAD DE FLIPAR CON LA REPOSTERÍA CASERA

En el último mes ha habido tres posts bastante duros contra marcas de galletas industriales, en todos los casos no han faltado los comentarios, aquí o en facebook, de aquellos que las contraponían a las galletas caseras "que eso si que es sano y rico" o los bizcochos caseros por lo mismo. Gente convencida de que "donde va a parar mi bizcocho o mi galleta casera comparado con eso, ¡qué bien alimento a mis hijos!".

Pues ya lo siento. Pero hay que dejar de engañarse con la salubridad de la repostería casera. Porque la repostería casera tradicional, es una bomba. Y sus ingredientes principales no distan mucho de los de la industrial: azúcar, harina refinada y grasa.  En la grasa, es en el único ingrediente en el que es fácil que la calidad del casero (que no la cantidad) varíe respecto a los productos industriales. Pero vamos, eso no la convierte en un producto sano.

De hecho esa creencia de lo sano y natural que es lo casero, nos lleva a aumentar la ingesta. Darle a diario a los niños (o a los adultos) bizcocho casero o galletas caseras les parece a muchos una buenísima idea, y lo hacen con el convencimiento de que están dando algo muy sano y nutritivo. Y no.

Otro argumento habitual, es que lo casero no lleva "aditivos". Vale, pero es que el mayor problema de la repostería NO son los aditivos. Y además, son productos que necesitan pocos aditivos, ya que por su elevado contenido en grasa y azúcar son muy palatables per se, y con algún azúcar invertido conservan la esponjosidad, ayudados por buenos envases, sin mayor problema. 

El E500ii que llevan casi todos los productos bizcochados no es más que bicarbonato, que también forma parte del impulsor o levadura química que usamos en casa para que la masa suba, igual que el E296 0 el E334, acidulantes que suelen formar parte del mismo producto y pueden variar según la marca, y que no constituyen ningún riesgo. Vamos, que el menor problema de la repostería industrial son los aditivos, eso tenedlo claro.

Pero vamos a lío:

MAGDALENAS INDUSTRIALES VS MAGDALENAS CASERAS

Como ejemplo de magdalena industrial he escogido las de la Bella Easo, el motivo es porque tienen la información que necesito en la web, y es una marca habitual y standard. El resto de magdalenas del super no serán muy diferentes.

Para la magdalena casera me he ido a una receta clásica, la de Barriga.

A la hora de hacer la comparativa, tengo el problema de que no pesa lo mismo la masa cruda que la magdalena hecha. Una vez cocida pesa menos porque ha perdido humedad. Así que me he basado en mi experiencia para hacer una estimación probable. Como la magdalena industrial pesa 29g, pues he contado 35g de masa cruda de la magdalena casera. No os toméis los datos como algo exacto, pero creo que se aproximan bastante. 

Los datos nutricionales de los ingredientes de todas las versiones caseras, son de tablas de la USDA. Y he puesto los ingredientes de la receta casera también de mayor a menor contenido.

INGREDIENTES:
  • Magdalena industrial:  Harina de trigo (26%), azúcar, aceite vegetal, agua, huevo líquido pasteurizado (12%), humectantes (E 422, E 420i), gluten de trigo, proteína de leche, suero de leche en polvo, gasificantes ( E 450i, E 500ii), emulgente (E 471), estabilizante (E 415) y aroma.
  • Magdalena casera: harina de trigo, aceite de oliva, azúcar, huevos, leche, levadura quimica,sal, aromatizantes (ralladura de limón, canela).

Por unidad
MAGDALENA INDUSTRIAL
MAGDALENA CASERA
KCAL
131
149,3
HC TOTALES
15'5g
15,2g
  • Azúcares
9g
8g
GRASA TOTAL
7
9,2g
PROTEÍNAS
5'5g
1,8g
FIBRA
0,4g
0,3g

¿Os parece una gran diferencia? la casera es algo más grasa que la industrial, si os fijáis en la industrial el segundo ingrediente es azúcar mientras que en la casera es aceite. Y he escogido una receta con aceite de oliva porque soy generosa, que estas cosas es habitual que se hagan con girasol. Así que la casera tiene mejor perfil lipídico, pero ¿es un producto saludable y recomendable infinitamente mejor que el industrial? no, ni de lejos. 

GALLETAS DE AVENA INDUSTRIALES VS GALLETAS DE AVENA CASERAS

Las industriales son las digestive de avena y chips de chocolate de Gullón y las caseras también de avena y chocolate, usando una receta bastante standard.

INGREDIENTES
  • Galletas industriales:Copos de avena 34%, harina integral de trigo 22%, gotas de chocolate negro 15% (azúcar, pasta de cacao, dextrosa, manteca de cacao, emulgente: lecitina de soja, aromas), aceite vegetal (girasol alto oleico) 14,5 %, azúcar, jarabe de glucosa y fructosa, gasificantes (bicarbonato sódico y amónico), sal.

  • Galletas caseras: avena, chips de chocolate, mantequilla, harina, azúcar, huevo, levadura química, esencia de vainilla y sal.

Por 100g
GALLETA INDUSTRIAL
GALLETA CASERA
KCAL
483
439
HC TOTALES
59'6g
47,6g
  • Azúcares
22'1g
18,3g
GRASA TOTAL
21'9g
24,1g
PROTEÍNAS
8'9g
8,8g
FIBRA
5'4g
5,3g



Otro resultado muy similar ¿no? ¿veis a las caseras mucho más sanas? ¿una gran diferencia en cuanto a ingredientes? en este caso, ni siquiera mejoran el perfil lipídico porque las industriales son con girasol alto oleico. Las diferencias son irrelevantes. Dar una u otra es una mala elección, ambas son de consumo esporádico. Por cierto, las industriales si os habéis fijado son veganas. Por aquello de cargarse el mito de vegano=sano.

FLAN INDUSTRIAL VS FLAN CASERO

En este caso el flan industrial es de Dhul y el casero, receta de toda la vida sin link porque son de esas que nos sabemos de memoria todos los que hemos estudiado cocina, junto a la pastelera, el genovés, el merengue italiano y la trufa cocida. 

INGREDIENTES

  • Flan industrial: Leche entera, huevo fresco (28%), leche desnatada, azúcar, caramelo (azúcar, jarabe de glucosa), estabilizante (E-466) y sal.
  • Flan casero: leche, huevos, azúcar.
Por 100g
FLAN INDUSTRIAL
FLAN CASERO
KCAL
144
121
HC TOTALES
24g
16,3g
  • Azúcares
23g
16,4g
GRASA TOTAL
3,2g
4,2g
PROTEÍNAS
4,9g
4,8g
FIBRA
0g
0g

Un apunte, el flan casero tiene menos azúcar, porque no he contado caramelo, que si lleva el flan industrial. Si le añadimos una cucharada de caramelo el resultado sería casi idéntico. Sin comentarios ¿no?

Y ¿NO SE PUEDE MEJORAR?

Si, usando grasa de calidad como el aceite de oliva, harina integral y el mínimo azúcar. Y ojo que usar azúcar moreno, miel o panela tampoco mejora gran cosa... las diferencias son mínimas. 

En este blog hay algunas recetas muy modificadas y bastante mejoradas. Pero por mucho que las tuneemos, siguen siendo productos para consumir con moderación.

Ni la repostería casera más "modificada" puede competir ni de lejos con una fruta, unos frutos secos, un bocadillo de pan integral con tomate y aguacate o un yogur natural, por dar algunos ejemplos saludables. 

La receta anda por ahí
Así que no nos autoengañemos con el hecho de que por ser casero automáticamente es sano. Y no caigamos en el error de  aumentar la ración porque lo habéis hecho con azúcar moreno, con stevia o con harina integral y amor. La frecuencia recomendada de consumo es la misma. 

YA, PERO ¿POR QUÉ CAMBIO EL AZÚCAR EN MI BIZCOCHO CASERO PARA QUE SEA SANO?

Ya lo pongo yo, porque da igual lo que diga, siempre acabamos en esta pregunta. En bucle.

El bizcocho, por muy casero que sea, no es de consumo habitual. No se come bizcocho a diario. Y si lo haces de vez en cuando (por ejemplo una vez al mes) da igual que uses azúcar normal, no va a afectar al global de tu dieta, ni va a marcar una gran diferencia en la salubridad global de tu alimentación. 


Creer que cambiando el azúcar por edulcorante o por cualquier cosa que a vuestros ojos parezca más sana como puede ser el azúcar teñido con melaza al que se le llama "integral", se convierte en algo adecuado y así se podrá comer a diario es el principal error.

En primer lugar porque sigue sin ser un producto paradigma de lo saludable, y en segundo lugar porque probablemente está desplazando alimentos más saludables que se podrían comer en su lugar como los mencionados más arriba.

Demos a estos alimentos el lugar que les corresponde en nuestra dieta: un lugar anecdótico e infrecuente, ligado a celebraciones o momentos puntuales. En lugar de andar buscándole siempre los tres pies al gato.

Repito: ningún bizcocho o galleta casera va a superar nutricionalmente a una fruta, frutos secos, pan integral, aceite, aguacate, tomate, yogur natural de vaca o vegetal sin azúcares añadidos o incluso chocolate negro de más del 75% cacao. Eso es así.

Y el hecho de que pueda ser ligeramente, insisto "ligeramente", menos malo que su homónimo industrial ni de lejos lo convierte en sano.

15 de marzo de 2015

IV JORNADAS DE NUTRICIÓN CLÍNICA Y DIETÉTICA APLICADA DE GALICIA

Esta es la segunda vez que voy a las Jornadas de la Asociación Gallega de Dietistas-Nutricionistas, que igual os extraña porque sabiendo que vivo en Mallorca no son precisamente las que me quedan más cerca. Pero hay motivos: el año pasado tenían un programa muy atractivo, y encima la inscripción costaba 5€ (si algo tienen los chicos/as de Galicia es que hacen Jornadas asequibles de verdad), recuerdo que coincidían en fechas cercanas con las jornadas del Colegio catalán de D-N, que por una oferta no superior en calidad, costaban más de 100€. Y puestos a coger aviones, pues estaba claro que nos íbamos a las gallegas. 

Este año había todavía más motivos que los de siempre a la hora de ir a jornadas, que son: aprender, ver a compañeros que por vivir cada uno en una parte del país solo coincidimos en saraos gremiales y hablar de cosas de dietistas (y de la vida, el azúcar y el bien y el mal). Había más motivo porque este año me invitaban ellos. Los del norte somos gente valiente, eso está visto, lo suficiente como para pedirme a mi que hiciera una de las ponencias sabiendo que mi experiencia en dar charlas a otros D-N era cero y que, como le dije a María cuando me pregunto que como me presentaba, soy DN de milagro. 
Así que como les dije en persona, gracias por la confianza. Y es que no es lo mismo dar charlas a los padres/madres de un AMPA o a población general, que dársela a tus propios compañeros, con atril, estrado, escudo en la pared, micro y movida láser para señalar. No es lo mismo. 

Otra cosa que hay reconocerles es que a buenos anfitriones no les gana nadie. Organizaron vuelos, hotelazo (vamos, yo ya había estado en hoteles así, pero de uniforme...) y solo nos han dado que facilidades. Mención aparte el tema comida: opción vegetariana en la comida de picar del descanso de mediodía, y ojo, yo no la pedí, fue cosa de ellos. Y por la noche que nos llevaron de supercena, menú vegano de tres platos que fue el mejor menú que he comido nunca en restaurante normal. Y tengo criterio. Nada de ensalada, ni de parrillada de verduras, tendría que haber hecho fotos, pero me estaban estresando con la cocacola. Y yo tampoco lo había pedido, fueron ellos que lo pidieron. Gracias gallegos, en vez de DN tendríais que ser organizadores de eventos.

En el post del año pasado les hice críticas, lo tenéis aquí y oye, creo que se lo leyeron. Me quejé de las charlas patrocinadas "sin avisar" en el programa, y este año no es que no hayan avisado, es que no las han hecho. Los patrocinadores estaban fuera, en sus stands, si querías te acercabas y si no, no. No eran invasivos y no tuvieron ninguna presencia en el contenido de las Jornadas, que es lo que tiene que ser.
Y entiendo que un evento que tiene unas inscripciones con precios más que modestos y asequibles, tenga algún patrocinio. Lo que no entiendo es que haya eventos con unos patrocinios acojonantes que cobren después burradas para acudir y que encima medio programa sea publicidad encubierta. Así que buen trabajo y buena gestión por parte de la AGDN, demostrando con hechos que SI SE PUEDE.

También les critiqué en las jornadas anteriores que unos de los ponentes fueron algo "despectivos" al referirse a la madre de un deportista famoso que es vegetariana. Pues este año me han dado el micro una hora, para que dijera lo que quisiera sobre el tema. Creo que los voy a perdonar.

De las actuales, en verdad, solo tengo una crítica, y ya la saben. Quisiera que permitieran acudir a los técnicos a aprender a las jornadas. Aunque no los acreditaran (estamos acostumbrados) ni les reconocieran la asistencia. Son igual de compañeros, les interesa lo mismo, quieren aprender, les gustáis, quieren estar con vosotros y teníais sillas vacias. Muchos serán futuros DN, os admiran. No les hagáis eso. Y sé que es una política que probablemente no depende al 100% de la Junta de la AGDN, pues de quien dependa, que lo lea y se vaya un rato al rincón de pensar. Que imagen estamos dando negando la formación a los que algún día van a ser nuestra mano derecha en un Sistema Nacional de Salud como dios manda.


Y ahora os cuento lo que hicimos: mi charla preferida de este año ha sido la de Jesús Sanchis que hablo del microbioma en forma de historia, con una presentación muy currada, amena y asequible, que es difícil siendo un tema en el que él es experto pero los dietistas rasos sabemos muy poco. Estuvo chulísima, Jesús, ¡enhorabuena!

Cerró el viernes Joan Carles Montero con un tema que se trata poco en este tipo de Jornadas: la cooperación internacional, hablando de la ONG de dietistas-nutricionistas Alimentacción, que aunque es de creación reciente, ya está arrancando proyectos en Gambia y creo que van a hacer un muy buen trabajo en el futuro. Me alegro de que surjan iniciativas así en el colectivo, y sobre todo me alegra que estén en manos de gente como Joan.

Justo antes de comer, la última charla de la mañana se la dejaron a Aitor Sánchez (Mi Dieta Cojea), que fue en la que más nos reímos, en parte por la vertiente payasa del ponente y en parte por no llorar de ver las barrabasadas de la industria alimentaria haciendo publicidad y "autoregulándose", especialmente en los productos dirigidos a niños. Estuvo muy bien, pero como siempre lo hace todo bien pues ya da pereza decírselo.

Las encargadas de abrir las Jornadas fueron las chicas de la mesa redonda de alimentación infantil, Melisa Gómez y Adriana Fernandez, hablando de estrategias de educación alimentaria y de temas técnicos y legislativos en comedores infantiles. Después de ellas Nerea Segura nos dió un punto de vista diferente al habitual sobre la enfermedad celiaca y Patricia Bretó hablo de estrategias en consulta, una charla de la que cogí varias ideas :-)

Algunos nos perdimos la parte del sábado, por temas de transporte, así que me dio rabia no poder ni siquiera volver a saludar a Cleo, perderme a los chicos de deporte (Alex Vidal, José Miguel Martínez y Jose Antonio López). Y la de María Hernández sobre coaching nutricional, que nos llama tanto la atención. Hemos ido siguiendo la retransmisión en twitter allende los aeropuertos, eso sí.

Los/as responsables de todo esto los podéis ver aquí, enhorabuena por el trabajazo que os habéis pegado, por la organización, por la hospitalidad más allá de lo profesional, por dar voz a los que rara vez la tienen y por prestar vuestro micro tanto a ponentes consagradísimos como a novatos con la misma confianza. Ojalá José, Patricia, Cristina, Maria, Nerea, Marta y Adriana pudiera decir algún día en Baleares lo mismo que digo de Galicia. 

¡Moitas grazas!





6 de marzo de 2015

TERAPIA DE GRUPO EN PACIENTES CON SOBREPESO ¿PARA QUÉ?, de Patricia Nadal

El post de hoy lo escribe Patricia, que es la psicóloga de nuestro centro. Seguro que ya la habéis visto en algún video de esos tan profesionales que hacemos. Ya sabéis que defendemos el trabajo multidisciplinar, y en ese sentido el tratamiento nutricional combinado con el psicólogico da grandes resultados. Hoy os hablamos de la terapia de grupo en relación a la pérdida de peso, actividad gran desconocida pero con mucho que ofrecer.
Muchas gracias Patricia por explicarnos en que consiste, me hace mucha ilusión tenerte aquí.


Cuando una persona con sobrepeso u obesidad acude a un dietista-nutricionista con el objetivo de bajar de peso y éste le recomienda asistir a una terapia grupal, las preguntas que invaden su pensamiento suelen ser: ¿yo? ¿Para qué?


La intervención multidisciplinar es la que ha resultado ser más efectiva contra la obesidad, en concreto la ayuda de médico, dietista-nutricionista, entrenador personal y psicólogo.

Empezando por aclarar que no hay que estar loco para necesitar o beneficiarse de la ayuda de un psicólogo, en una terapia grupal intervienen dos factores:

  • El psicólogo o terapeuta
  • El grupo en sí

Realizar sesiones grupales permite generar un intercambio de experiencias que facilita la toma de conciencia sobre las propias dificultades a la vez que se plantean las estrategias para poder superarlas.

Otra de las preocupaciones de la persona que va a acudir por primera vez a una terapia de grupo, y en su cabeza sólo ronda la típica imagen que nos ha mostrado el cine de las reuniones de alcohólicos anónimos, es ¿qué se hace en una terapia de grupo?

  • Proporcionar técnicas de autocontrol, ya que es el principal problema a la hora de cumplir la pauta que ha recomendado el dietista-nutricionista. Al trabajarlo de forma grupal surgen más “trucos” para manejar el autocontrol ante la comida.

  • Entrenar técnicas de relajación es beneficioso para reducir los niveles de estrés/ansiedad que no ayudan nada a la hora de cambiar de hábitos.

  • Compartir el proceso de cambio de hábitos entre los usuarios, de esta forma se facilita el cambio, gracias a la ayuda de personas que están realizando el mismo proceso.

  • Buscar cómo se pueden reforzar positivamente las conductas que se realizan con el fin de instaurar y mantener los nuevos hábitos saludables.

  • Aprender a manejar las emociones. Hay que tener en cuenta que emociones como la culpa, la frustración, la tristeza... influyen en qué, cómo, cuándo y cuánto comemos, por lo que aprender a detectarlas y manejarlas de una forma correcta es una parte fundamental para que los cambios que se están produciendo se mantengan a largo plazo.

  • Trabajar la imagen corporal de cada uno y aprender a aceptarla. En muchas ocasiones las personas con sobrepeso u obesidad evitan mirarse al espejo o hacerse fotos de cuerpo entero, de esta forma lo único que hacen es evitar el problema y, para solucionar un problema hay que hacerle frente.

  • Buscar fuentes de motivación para facilitar el proceso de cambio y reducir el esfuerzo percibido. Al principio, o cuando se ven resultados rápidos la motivación suele ser alta, pero el camino es largo y es importante tener claro las razones por las que se está realizando el esfuerzo que conlleva cambiar unos hábitos.

  • Mejorar la autoestima es un punto fundamental, ya que la falta de la misma puede llevar a que la persona se ponga unos límites irreales y no pueda llevar una vida plena.

Todos estos aspectos también se podrían trabajar de forma individual, pero un grupo puede aportar diferentes puntos de vista para la resolución del mismo problema, aumenta el compromiso de los miembros, facilita la adherencia al tratamiento, potencia y favorece los procesos de cambio, permite la confrontación, la persona tiene la oportunidad de compartir sus experiencias con personas que están realizando el mismo proceso de cambio, por lo que le ayuda a ver que lo que le pasa, también le pasa a otras personas y, aprender de la manera en que otros han resuelto sus mismas dificultades.

Tengo la esperanza de haber conseguido desmitificar de alguna forma las terapias grupales y que cuando una persona acuda por primera vez, lo haga sin prejuicios.

Patricia Nadal Suau
Psicóloga General Sanitaria (Col. nº B-02168)
Facebook

Puedes conocer mejor a Patricia aquí. Y leer más sobre la terapia de grupo que ofrece el Centro de Nutrición Palma aquí, y sobre que más puede hacer por ti un psicólogo en terapia combinada con dietista-nutricionista aquí.

1 de marzo de 2015

LO QUE LA INDUSTRIA ALIMENTARIA OPINA DE LAS MUJERES

No voy a hablar de la presión mediática y social que pesa sobre el aspecto de las mujeres, ni del ideal de belleza sólo alcanzable con photoshop, ni de la tasación de nuestra valía como personas en función de nuestra imagen, ni de como nos creemos libres mientras pagamos el sueldo de un año para pasar por un quirófano porque nuestra autoestima depende del tamaño de nuestras tetas. 

Tampoco os voy a contar que los pacientes que me dicen que lo de la salud está muy bien, pero que solo les interesa adelgazar, incluso estando en su peso, nunca son hombres. No voy a hablar de eso porque ya hay quien lo hace mucho mejor que yo y, además, no es el tema del blog.

Jean Kilbourne lo resume estupendamente en 4 minutos:





Voy a hablar de lo que nos dice continuamente la industria alimentaria desde cada anuncio, desde cada embalaje y desde cada supermercado: nos llama imperfectas, mal hechas, con fallos, descuidadas. Pero con sutileza: necesitamos cuidar la linea, mantener el peso, no en pos de una mejor salud, si no para caber en los vaqueros y no dar pena en bikiniY para que nos quieran y ser un buen adorno y agradables de mirar. Según la industria alimentaria, no se es una buena ejecutiva si no te queda bien la falda de tubo, ni una buena madre si no tienes el vientre plano, ni una chica feliz y activa si pesas más de 45kg. Y hablo de anuncios de comida, los de cosmética ya son otro nivel.

¿Hay anuncios de comida dirigidos claramente a hombres? ¿productos alimenticios enfocados específicamente en ellos? diría que no, y si los hay son anecdóticos ¿porqué? ¿desde cuando los yogures tienen sexo?


A nosotras, nos informan en cada comercial de que nuestro valor es inversamente proporcional a nuestra talla de pantalón. Qué para ser merecedoras de aprecio debemos tener caderas de preadolescente. Que no hay alegría ni estupendez por encima de la talla 36. Y joder, a juzgar por lo extendido de la estrategia, nos lo estamos creyendo.

Y no es salud, la salud es cosa de ellos, por eso el envase del Danacol es unisex y lo anuncian hombres, incluso honbres con canas, arrugas, calva y barriga. Que desfachatez que eso no les impida mostrarlos como profesionales de éxito, con valor como seres humano y derecho a la felicidad. Pero los Vitalinea son lilas y llevan un corazón. Y los Sveltesse, cosa más masculina no se ha visto en la historia de los yogures ¿verdad? para nada diría nadie que están dirigidos claramente a público femenino, vamos, ni el sociólogo más pintado.

Por eso los cereales para no estreñirse no llevan imaginería de género en la caja, pero los de guardar la linea (léase Special K o Fitness) llevan la silueta estilizada de una mujer, letras serpenteantes, porque la caligrafía de lineas curvas se identifica como femenina y la de lineas angulosas como masculina y los anuncian chicas con un IMC de 17. 

Igual que el Colacao 0%, que una lleva silueta de mujer esbelta, mientras el normal no tiene alusiones de género.

O el queso fresco, que si es 0% el envase es rosa. Y no en una marca aislada, no:





O las Bicentury, marca totalmente enfocada a productos "para ser delgada" en cuya web no sale una sola foto de un hombre. Ellos tienen otras cosas de que preocuparse, piensan los de Bicentury mientras colaboran con la FEDN (ver logo en la parte inferior de la web). La FEDN, que al menos no debería colaborar con marcas sexistas, bueno, no debería colaborar con marcas. Punto.

Las galletas para que no nos pongamos como vacas burras también aluden a la "linnea" en colores rosas y formas redondeadas. Si, si, aquí se sube al carro todo el mundo, incluidas las marcas blancas. Ya os digo que la estrategia funciona.

La leches "ligeras" y desnatadas son rosas, porque los hombres no están para tonterías, y desde luego no están gordos.. ¡ah, no calla! que resulta que en España la prevalencia de sobrepeso es mayor en varones... va a ser otra cosa, va a ser que ellos da igual si no tienen un cuerpo adecuado a los cánones de la moda, porque su valor como personas sigue intacto, en cambio ¿a donde vamos nosotras con celulitis? ¿eh?



O la Ligeresa, que es para chicas solamente ¿o no habéis entrado al Club Ligeresa? ¡Pero si apoyan a la mujer del siglo XXI! Voy a vomitar.


Hasta Campofrío se preocupa por nosotras, porque esa linea de productos llamada Cuida-t, bajos en grasa y calorías, es para mujeres ¿no? ¿o me está engañando el packaging rosa bebé?
Aunque de este producto en concreto y de Campofrío ya hizo un gran post Midietacojea, cuya perspectiva en estos temas es bastante mejor que la de la mayoría (de la mayoría de personas, no de la mayoría de hombres). Gracias, Aitor.

Podríamos seguir con ejemplos y ejemplos de como nos (mal)trata la industria.

No creo que nadie piense que es casualidad que todos los productos enfocados al control de peso (lights, 0%, bajos en calorías...) estén claramente dirigidos al público femenino, con envases de colores asociados a la mujer, siluetas de mujer, anuncios donde salen mujeres y donde el mensaje se dirige a mujeres... ¿habéis visto algún anuncio de un producto que anime a los hombres a comprarlo para que les queden bien los vaqueros apretados y no les salga el michelín? os está pareciendo hasta ridículo ¿verdad? en cambio los enfocados a mujeres son todos en esa linea y aquí no se inmuta nadie. ¿Es más vergonzoso el michelín de una chica que el de un chico o como va esto?
En palabras de Fatima Mernissi a la "liberada" mujer occidental: "Nosotras tenemos el burka, vosotras la talla 38". Pero si nos preguntan diremos que lo hacemos por "sentirnos bien con nosotras mismas". Si, ya. Es una de las frases más hipócritas que puede decir una mujer en relación a este tema, ya lo siento. Que al final caemos y hacemos cosas por la presión social, cultural y comercial, yo la primera, pero darse cuenta es el primer paso. Y poner límites, no sé, teñirse el pelo pase, jugarse la vida en un quirófano estando sana por "sentirme mejor conmigo misma", NO.

No sé si hay alguien que crea que de verdad es que se preocupan por nuestra salud (solo por la nuestra, entonces, a los tíos que les den). No lo hacen, la composición nutricional de esos productos no es más sana. A veces incluso es peor que la de otras referencias similares de la misma marca no enfocadas a público femenino, como es el caso de los Special K frente a los Corn Flakes.

Y encima, por lo general, los productos "rosas" son más caros. Por si no nos estábamos sintiendo lo bastante idiotas.

¿Porqué nos prestamos a esto? y si, nos prestamos. Porque si no lo hiciéramos yo no habría podido hacer un post plagado de ejemplos. La estrategia les funciona de maravilla y la culpa es nuestra. Nuestra. De las mujeres que los compramos. Porque los compramos nosotras. Porque en el fondo creemos que tienen razón.

Señoras, recapacitemos ¿qué estamos comprando? ¿qué idea de mujer estamos apoyando? ¿porqué les permitimos que nos llamen idiotas a la cara?