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19 de septiembre de 2016

DEJAD DE FLIPAR CON LOS SUPERALIMENTOS

Los últimos días se han alineado los astros y por una cosa o por otra he tenido que oír varios alegatos sobre los "superalimentos". Ya sabéis, esas cosas que nos suelen contar quienes los venden, sobre como van a salvar tu mala dieta, como van cubrir tus requerimientos de todo lo habido y por haber con solo olerlos y como son de imprescindibles en este mundo cruel. Con mirada por encima del hombro incluida de esas de "que vas a saber tu, nutricionista de pacotilla, más que yo que los vendo" ¿Os ponéis en situación, no?

Se les llama "superalimentos" a productos por lo general exóticos, que suelen venir en polvo, listos para añadir a batidos u otras comidas y que prometen todo tipo de beneficios y también un aporte extraordinario de diferentes nutrientes (proteínas, vitaminas, minerales, antioxidantes…). Además lo habitual es que vayan acompañados de todo tipo de leyendas en envases muy new age y muy de "el diseñador y el que escribe cosas en ellos se han tomado un tripi"


Os explico por qué me caen mal:
  • Son productos por lo general no autóctonos (baobab, maca, açai, bayas de goji, mesquite…) por lo visto a los que los consumen les parece un valor añadido que sean de sitios exóticos (de Nueva Zelanda, de Sudáfrica, del Amazonas...). ¿A quien le importa el impacto medioambiental o el apoyo al consumo local si puedo supervitaminarme en una cucharadita? Eso si, el sello ECO que no falte. ¿ECO algo que viene de Indonesia?, legalmente ECO será, pero éticamente ECO,no.
  • Son productos caros, con los que muchas empresas están haciendo un tremendo negocio a base de exagerar sus propiedades… o inventárselas directamente. Pero con caros me refiero a más de 60€/kg, muchas veces. ¿Sabes cuantos "nutrientes" puedes comprar por ese precio en un mercado? mejor no hagas cuentas si tienes "superalimentos" en casa, para no deprimirte.
  • Son productos innecesarios: no necesitamos reforzar todos esos nutrientes en un entorno como el nuestro, con acceso a alimentos. Todo lo podemos cubrir con una alimentación normal y si en algún momento necesitamos un suplemento (por ejemplo, de hierro), ningún superalimento lo va a sustituir.
  • Sus propiedades están exageradas y los números tergiversados. Se usan comparaciones falseadas o poco realistas ¿que me importan las proteínas que tenga la espirulina por 100g si voy a tomar 5g? ¿por qué la comparas con un huevo o unos garbanzos cuya ración de consumo si que es de, al menos, unos 60g?

¿Qué no incluyo como "superalimentos"? Pues por ejemplo la levadura de cerveza, cuya producción sí puede ser cercana y su precio es mucho más bajo. Sí me parece un buen condimento y además está muy buena. Pero claro... la levadura de cerveza está totalmente out, eso es viejísimo y la venden hasta en el super. Que poco glamour. AL MENOS que sea "levadura nutricional" ¿no? NO, no hace falta. Eso sí: que nadie piense que tomar levadura de cerveza va a compensar en modo alguno una mala dieta, pero si quieres echar algo que sepa bien, échala. Un apunte: la levadura de cerveza sólo tiene B12 biodisponible cuando se ha suplementado con esa vitamina. Muchas marcas lo hacen.

También las semillas (sésamo, lino, chía) se pueden comprar nacionales, sin necesidad de que lleven la etiqueta de "superalimento", de hecho si la llevan puede que cuesten el triple. Que esa es otra, ahora se coge cualquier cosa normal como cacao o pasas y se le planta lo de "superalimento" y a vivir.  Y el siguiente paso ya es Danone márcandose yogures con un 1'2% de açai y 15g de azúcar. Un poquito de por favor, ¿eh?

Una de las frases que se me quedó grabada en una de esas conversaciones sobre los "superalimentos" fue la de "Una cucharada de hierba de trigo tiene tantos nutrientes como 50kg de espinacas". A ver, A VER. A mi que un adulto funcional suelte esto y se lo crea, a día de hoy me maravilla, más que nada porque a poco que uses una neurona para filtrar la aseveración, te das cuenta de que se carga hasta leyes de la física.

Pero insisto, por muy rico en nutrientes que sea un alimento, cuando la ración de consumo es de 5-10g, el aporte neto va a ser ínfimo y no va a tener la menor relevancia en el cómputo global de nuestra dieta. Estamos haciendo el primo.

Cuando compréis uno de esos productos, por favor, mirad el contenido de lo que sea que tienen por ración de consumo. Es que muchas veces lo indicado por 100g corresponde a medio paquete, gente. 

Pensad si realmente vuestra alimentación es carente en ese nutriente, y si la respuesta es afirmativa, meditad si no es más inteligente mejorar vuestra alimentación en lugar de tomar algo caro y poco sostenible, y que muchas veces os miente a la cara.

Si tu dieta no es saludable, ningún superalimento te la va a convertir en buena. Y si tu dieta es sana un superalimento no la va a mejorar.

Si alguien os dice que una dieta normal no es suficiente para cubrir requerimientos, que es muy difícil, que los alimentos actuales están muertos o cualquier otra cosa similar, para justificar la pauta de esos productos, cambiad de profesional a uno que sepa, como mínimo, organizar una dieta saludable. 

Si además la misma persona os quiere vender los productos...creo que la conclusión cae por su propio peso.

Superalimentos, por cierto, son estos: 



14 de septiembre de 2016

MI DIETA COJEA, lo del libro es la excusa

Que Aitor ha escrito un libro, ya lo sabéis ¿no? Que está ya en preventa y que lo podéis tener a partir del 27 de este mes también. Encargadlo, como consejo. Mi apuesta es que se agota la primera edición en preventa, antes de salir a la calle ¿Qué os jugáis?

Que a ver, yo no voy a hacer un post diciéndoos lo que mola el libro. Pues claro que mola. Eso también lo sabéis y es redundar, porque si he escrito mil veces que Mi Dieta Cojea es mi blog preferido del mundo, estaría bueno que ahora le hiciera un post super hater al libro ¿no? Que una no guardará las formas, pero coherente es un rato.

Regaladlo, recomendadlo a los pacientes, amigos, familiares y humanos en general. Ya.

Decía que lo del libro es la excusa, porque esto no es un post para el libro. Yo no le voy a hacer aquí una reseña como si fuera un libro cualquiera. De esas, le van a hacer hasta aburrir en los próximos meses. También lo sabéis. Para loar lo didáctico, lo esclarecedor, lo valiente, lo entretenido, lo diplomático y lo formal con puntilla que es, no os hago falta yo. Es de sobras conocido. Todo estudiante de nutrición de este país quiere ser Aitor de mayor. Y bien que les jode a muchos.

Aun así, espero que traguen bilis y le feliciten. “Es un pésimo comunicador” esto lo he oído yo con estas orejitas. En serio, de un tío que lleva tres años en RNE, que ha hecho dos charlas TED, que es una de las voces más respetadas en medios nacionales, que tiene el blog con más confiabilidad de la red sobre nutrición en español, un libro con Planeta y una sección fija en un programa de TVE antes de cumplir los 30. Y solo repaso por encima su curriculum divulgativo, el académico me lo ahorro porque no le hace falta sacarlo a relucir cuando su trabajo habla por sí solo. No a todos les pasa ¿os suenan los que van por ahí con la titulitis por delante y el índice H para que les hagamos más casito? Qué triste me parece. Y lo importante es que todo eso es sin ceder un milímetro de dignidad profesional ni vender ni un pelo al diabl… esto, a la industria o a un pagador cuestionable o que condicione su mensaje. Que es un pésimo comunicador dijo el mequetrefe.  Si lo hubiese dicho yo y tuviera un cargo oficial, mañana dimitía. Por cutre y por envidioso. Puaj. (Lucía, esas formas…).

No le voy a hacer una reseña pavisosa a un libro que he visto crecer, corregir en el AVE, pelear por un triángulo, leer a cachos en la pantalla y esperar con ansia para verlo en persona. No. Se lo dejo a otros. Es que no me sale.

El libro es la excusa para el post. Y el post es para pagar un trozo de deuda. Digo un trozo porque yo con el autor del libro éste, tengo una lista de deudas muy larga, aunque no me las cobra ni me las apunta.

Así que sí, el libro es la excusa. La excusa para un gracias Aitor por corregirme el TFG mientras mi tutor no me movió una coma, gracias por linkear mil veces DQC a pesar de que ligarte a su mensaje te pasa factura, por escribirme el mejor prólogo de libro que nadie puede tener (lo siento Mikel), por decirme exactamente cómo responder a las preguntas que me iba a hacer el tribunal de TFM, por ponerte tantísimas veces en medio para pararme los golpes que me busco yo sola,  por no mandarme (casi) nunca callar (¡ni en el unboxing!) aunque sé que a menudo no te faltan ganas de estrangularme, por asumir que ser mi socio o mi amigo te perjudica y aceptar las consecuencias sin ni siquiera mirarme mal, por aguantar charlas telefónicas de los que a llamarme a mí no se atreven pero abusan de tu paciencia (ya os vale panda de impresentables…), por tener el suficiente temple para que discutamos mil veces y te dé la razón 999, y aquí no ha pasado nada, por escuchar de verdad, no solo para rebatir, y si hace falta replantearte cosas. Por ser capaz de educarme y que te deje.  Por pensar Aleris y vamos a hacerlo, quién dijo miedo. Y convencer a Barb. Gracias por confiarme cosas, por dar explicaciones aduaneras por un cuchillo, por darnos  rédito, por tener siempre un mensaje de “lo has hecho muy bien” a punto y porque hoy muchas veces piense ¿qué diría Aitor? antes de contestar a algo (sí, esta parte tengo que perfeccionarla....).

Por ser el ejemplo que no nos dan quienes debieran, porque los principios te cuesten dinero y a veces también otras cosas. Gracias. 


Que el libro era la excusa, pero joder comprároslo. Que sabéis que no hago posts patrocinados.



4 de septiembre de 2016

NUTRI-POLÍTICA, de Marc Casañas, con intento de traducción a lenguaje humano de Lucía.

Nutri-política. Término de invención propia inspirado por la bio-política de Michel Foucault: "La biopolítica de Foucault actúa como un aparato de control ejercido sobre la población como "todo" (o como una masa global)". Nos desviaremos una pizca porque donde él proponía que "Society must be defended" (la sociedad debe ser defendida) nosotros decimos "Society must not be atacked" (la sociedad no debe ser atacada). Aunque este punto acepta debates infinitos.

En el campo de la nutrición, cuando quieres informarte de como esta el patio a nivel de población general y que mensaje se está transmitiendo en los medios mayoritarios como programas de televisión, campañas de publicidad refrescantes… te das cuenta de que las fuentes no-científicas infravaloran o directamente no informan de los efectos que este mensaje y esta publicidad (encubierta o no) puede tener tanto en personas adultas como en  niños/as.

Estas situaciones son reiterativas, y la mayoría de las veces su publicación tiene como objetivo alterar los hábitos (tanto alimentarios como de vida) de su público, y con el paso del tiempo, retrospectivamente,  podemos observar que la mejora de la salud de la población no era un objetivo importante en su comunicación. Lo vemos en ejemplos como estigmatizar a los españoles por no saber algo que el mismo artículo contextualiza mal con el adjetivo “equilibrada”, que lo que se salga de lo predicado es una dieta radical, el inamovible pan en la mesa de nuestro país y el azúcar como “elemento básico en la dieta”…
  
A veces parece que las organizaciones sin ánimo de lucro (OMS-ONU) solo pueden tener intereses "a favor de nuestra salud" (signifique lo que signifique "salud") pero tanto pueden excederse en su función como pasarse de frenada. Un buen ejemplo lo tenemos en la comunicación nefasta que se hizo con el tema carne procesada y el cáncer de colon; donde la gente reducía su incertidumbre escuchando a quien daba un mensaje fácil, tranquilizador y que se ajustaba a lo que querían oír, aunque fuera falso e irresponsable. También hubo quien se quedó corto (amenazas del gobierno de EEUU y empresas alarmadas porque sus productos se iban a vender menos). La influencia gubernamental no solo puede amenazar a estas organizaciones, sino que ejerce campañas como la de los "lácteos insustituibles" (en España por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente).

Otro ejemplo: los 0'8g/kg de proteína como mínimo recomendado (IOM), que ha sido criticado hasta el hartazgo tanto por el método usado en la recomendación (balance de nitrógeno) como por los miedos infundados sobre posibles efectos secundarios de dietas con un contenido más alto de proteína/día.

Sí hay ratios pero no en la comida: 0% de hábito tabáquico, 0% sedentarismo, 100% sol...
Desde ese análisis, siempre ha sido molesta la nutrición desde el punto de vista evolutivo por tener "esencia" propia y confiar menos en los “consensos epidemiológicos recientes”. Muchas veces en charlas/conferencias/congresos se pueden ver hasta ideas colonialistas (minuto 1:36:30, turno de preguntas):
"-Nos han enseñado en la universidad el porcentaje 55 tal y luego has dicho que por ejemplo los esquimales no cumplen esos porcentajes
-Aitor Sánchez: Ni nadie de los de aquí

- Vale... yo lo que quiero decir es puede ser que no lo cumplan, sobreviven, pero la duda es que si lo cumpliesen podría ser mejor su salud"

¿El tema es si mejorarían los esquimales con dieta mediterránea 55-15-30? ¿Implantada mediante organizaciones autodenominadas "expertas" a base de nutri-política por un embudo? Aunque el resultado fuese de una reducción de la mortalidad total (la medida más "dura" en ensayos clínicos), ¿alguien que nos está leyendo pasaría a comer aleta de delfín o cerebro de rinoceronte por aumentar 3 meses más de vida? 

Si la respuesta es "no" o "depende", ¿por qué no vemos tantas dificultades en ir a "invadir" el plato de los esquimales? ¿Por qué nuestro 55-15-30 tienen que ser mejor que sus focas y raíces? ¿Si en Asia del Sur tuviesen menos diarrea y lo único que cambiara respecto a nuestra dieta fuese su consumo de mangos, los exportamos y nos hinchamos a ellos y ya está? ¿O va a ser que la salud es (entre muchas cosas) biopsicosocial y lo que se ingiere en poblaciones "Blue Zone" casi siempre es local y de temporada Y SIN MIRAR LOS MALDITOS RATIOS?

Yo no aplicaría la dieta vegetariana/vegana a mis hijos/as si los tuviera, pero veo una insensatez impedirlo por decreto. Sería la nutri-política más extrema: desincentivar con castigo penal. 
Si acaso estuviésemos obligados a legislar de esa forma, podríamos multar con cientos de €/día e ir subiendo de forma exponencial hasta que la figura del Dietista-Nutricionista y del técnico Superior en Diétetica estuviesen en el Sistema Nacional de Salud para así no obligar a los padres que quisieran "estar bien asesorados" a pagar por ello. 

La nutri-política más “disimulada” sería de este tipo:
Semergen recibe más de 50.000 euros de Coca Cola en su 37° Congreso
En el programa científico se puede leer "Adecuación de la ingesta y el gasto energético, nuevo enfoque en salud". Esto no es nuevo. Se ataca al consumo típico de una región con políticas de distorsión cognitivas para reducir el margen de escepticismo frente a comidas "universales" que te suenen tanto en Londres como en McAllen, Texas (Mc es el chiste). Si equilibras tu ingesta calórica su origen es indiferente y si consumes más que gastas tienes que gastar más o consumir menos (de lo que sea). La "Nutrición basada en el lobby" es posible gracias a la ausencia de políticas de salud pública con autonomía y fuerza. En términos prestados del libro "Why nations fail" podríamos decir que se mantienen los "círculos viciosos" de la nutri-política y no permiten crear "círculos virtuosos".

En EEUU se consideró "porción de pizza" como verdura en los comedores escolares. Podemos esperarnos cualquier cosa. 

Gracias a esta estrategia se han creado cosas tan bizarras como un sistema 5-star de puntuación de alimentos en muchos supermercados donde un bollo o una tortita de arroz supera a casi cualquier fruto seco o a los arándanos y que se describe como “[…] una clara oportunidad para la industria de asistir en el derribo de la epidemia de obesidad”. ¿Seguro? ¿Si es así, por qué los productos alimentarios más relacionados con la epidemia de obesidad salen bien puntuados, a veces hasta con el máximo valor? se ha aumentado una barbaridad en seguridad alimentaria y eso es indiscutible. Pero, ¿ y la calidad?

No podemos decir mucho de estas prácticas interesadas, cuando ciertas asociaciones médicas, como la Asociación Española de Pediatría, re-interpretan su código deontológico para seguir prestando su aval a las galletas de dinosaurio, las Tosta Rica y los cereales azucarados.

Habiendo visto a los organismos internacionales  con competencias en alimentación junto con los Estados (con iniciativas propias o como fuerzas de presión) como primer poder y las organizaciones científicas como segundo poder, toca el turno del tercer actor de la nutri-política: el profesional sanitario que intenta dirigir al paciente basándose en unos conocimientos anacrónicos, heredados de la universidad y donde tiene que interesarse en actualizarse antes incluso de acabar la carrera si no quiere hacer el gamba una y otra vez. Si ya está estigmatizada la obesidad, imagínense ser vegano/a y obeso/a.

Y con esto llegamos al cuarto poder: la prensa. Donde se recoge tanto la publicidad disfrazada como las noticias de tipo "personas veganas que mueren al subir al Everest" (sin que salte ningún científico con lo de correlación y causalidad por cierto) o (publi) reportajes sobre la última dieta recomendada en Beverly Hills.

A la nutri-política se le suman cosas aberrantes en el ámbito sanitario, como documentos sobre el tratamiento en diabetes gestacional en los que la referencia a la dieta es de menos de 10 palabras "instauramos una dieta de 1.800 kcal repartida en 5 tomas". Pero oye, no hacen falta nutricionistas en el SNS.

Aunque no sabemos realmente qué es salud, siempre habrá quien ofrecerá "consejos nutricionales para su salud" o cualquier Estado / comité científico tendrá "recomendaciones generales" (aunque insistirá en que se tiene que hacer siempre un tratamiento individualizado y personalizado, asistiendo en menos de 3 líneas a una incoherencia lógica de libro). Aparte, ¿qué nutrición personalizada? ¿Una que quizás sea impracticable en el Sistema Nacional de Salud?. 

Sean drogas (Estado / organizaciones internacionales), sean alimentos (asociaciones científicas), sean campañas de mal-llamadas prevención (sistema / personal sanitario), sean entradas de "disease-mongering" (medios de información); el asunto siempre es el control

Para la política ya sabéis cuál es la respuesta. Para la nutri-política lo mismo.