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15 de septiembre de 2012

NIÑOS VEGETARIANOS VII: la realidad, 2ª parte

Tal y como os dije en el post anterior de esta serie, os voy a presentar a otros dos niños vegetarianos, cuya historia sus padres han querido compartir con nosotros. ¡Muchas gracias Júlia y Blanca!

Con este post, cierro la serie. Espero que se haya cumplido algo la expectativa que tenía al escribirla, que no es más que conseguir una visión más normalizada tanto por parte de la sociedad, como por parte de los profesionales sanitarios (quien sabe, alomejor alguno lo ha leído) que se siguen asustando cuando les llega un vegetarianito a consulta, como de mis propios colegas. 

Os dejo con la historia de Júlia:

Bernat, hijo de Júlia, hecho un artista

Mi compañero y yo nos hicimos vegetarianos hace ya mucho tiempo (antes de conocernos) por motivos éticos. Él es vegano, y en casa comemos vegano, y yo soy ovo-lacto-vegetariana "ocasional". Así que cuando nació nuestro hijo no nos lo tuvimos que plantear mucho, iba a comer lo mismo que nosotros. 

Evidentemente que buscamos un poco de información, al igual que buscamos información sobre lactancia, sobre educación y sobre todos los temas y todas las dudas que te asaltan des del momento en que sabes que estás embarazada. Quizás en el tema de la alimentación hay el "plus" de dificultad añadido que vas un poco contracorriente, que en el centro de salud te dan una pauta de introducción de alimentos llena de pollo, ternera o huevos, y que cuando le preguntas al pediatra sobre la introducción del seitán o el tofu te pone cara de poker y seguramente no sabe ni qué es. 

Así que nos esforzamos un poco para encontrar información específica sobre niños vegetarianos o veganos, aunque al final, sobretodo, hemos confiado en nuestro instinto y sobretodo, en el de nuestro hijo. Quiero decir que quizás lo veíamos más difícil antes de que nuestro hijo empezara con la alimentación complementaria que ahora que ya tiene dos años y come de todo. Al final, se trata de que coma variado, ofrecerle diferentes tipos de alimentos (legumbres, semillas, verduras, cereales...) y dejar los alimentos superfluos para ocasiones especiales. Vaya, lo mismo que con cualquier otro niño!

A nuestra pediatra le dijimos que nuestro hijo era vegetariano y nos dijo que tendría que comer muchos lácteos y huevos. Le dijimos que tampoco huevos ni lácteos y ya no nos dijo nada. En parte tenemos "suerte" que no se ha metido con nosotros ni nos ha presionado, pero tampoco hemos encontrado ningún tipo de apoyo por lo que respeta a la alimentación de nuestro hijo.

Tenemos claro que la alimentación de los peques es siempre una imposición de los padres. Los niños no escogen lo que comen, no cocinan ni se preparan la comida. Habrá casas en que coman todo ecológico y integral, otras en que coman congelados y precocinados a diario, otras donde comen pez a diario y otras donde lo odian (los padres) y no lo comen nunca. Pues en nuestra casa se come vegano, y nuestro hijo también. 

Aun y así, tenemos claro que vivimos en una sociedad mayoritariamente no-vegetariana y que nuestro hijo está, y estará, constantemente en contacto con personas que comen productos animales. Nuestra intención (y de momento así lo hacemos) es explicarle que nosotros no comemos animales y el motivo por el que no lo hacemos. Pero dejar que sea él quien decida si quiere probar o comer alguna cosa. Y cuando sea mayor, si llega un día que dice que quiere comer queso, o un filete, pues entonces ya veremos como lo gestionamos. Yo en su día escogí como quería que fuera mi alimentación, y espero que mi hijo pueda hacer lo mismo.
JÚLIA


Y cerramos con el texto que nos ha escrito Blanca:

Zoe en casa, con la fotógrafa temiendo por sus gafas

Hace mucho tiempo que dejé de comer animales. Mi compañero también es vegetariano. Tenemos un hija que pronto cumplirá dos años.

Yo jamás me había preocupado por alimentarme bien. El verano que pasé embarazada comí más ensaladas y tomates y melocotones de los que había comido en toda mi vida anterior. Después mucho brócoli, cremas de espinacas, aguacates y sopas con garbanzos, montones de garbanzos. Tuvimos un embarazo muy bueno, tanto que llegamos a la semana 42 sin signos aparentes de trabajo de parto. Mi hija nació por cesárea, sana y preciosa. Tomó lactancia materna exclusiva durante sus primeros siete meses de vida.

Aproveché ese tiempo leyendo sobre nutrición de forma intensiva, haciendo esquemas (en serio!), buscando recetas, fijándome por primera vez en las propiedades de los alimentos y descubriendo a su vez un montón de alimentos nuevos. Acabé muy atosigada. Cuando Zoe empezó con la alimentación complementaria yo preparaba unos purés que parecían fórmulas matemáticas. Además a ella no le gustaba que la alimentáramos con cuchara, tampoco usó nunca biberones. Al fin asumí que todos los niños consiguen lo que necesitan para crecer si nos encargamos de proveerlos de una variedad adecuada de alimentos. Compramos un par de baberos grandotes de tejido plástico y la sentábamos en la trona a espachurrar zanahorias hervidas y plátanos. Le debemos mucho de eso a Claudia. 

Descubriendo los melocotones

Poco a poco todo empezó a mejorar. Ahora cuando quiere hacerse la chula come sola con el tenedor. Todos alimentamos a nuestros hijos con lo que pensamos que es más bueno para ellos, o eso deberíamos. Su padre y yo nos hemos quitado de un montón de guarradas (bollicaos r.i.p.), la muy bicha avistaba con curiosidad cualquier cosa insana. Le gusta que la sentemos en la encimera y toquetearlo todo y decir “ooohh” y “mmmm” mientras cocinamos. Sigue mamando a demanda. Toma suplemento de b12 y dha.

La pediatra fue puesta al corriente de lo que se comía en nuestra casa durante la revisión de los seis meses, cuando nos dijo que la peque ya podía comer “de todo”. (Qué tranquilidad para una madre cuando el médico le dice que su hijo ya puede comer de todo: crema hidratante, pelos de gato, lombrices, las hojas de los árboles ... de todo menos sal).

La reacción fue de pequeño desconcierto, me dijo que no había tenido nunca ningún “paciente” vegetariano y eso me sorprendió. Ahora pienso que probablemente sí lo ha tenido sólo que no se ha enterado. La relación ha sido siempre respetuosa y cordial. Han controlado el buen desarrollo de la peque, le han puesto las vacunas y la han visitado en su par de catarros. Criar a un niño no siempre es fácil pero eso no es culpa de los pediatras. Desde luego, ojalá los pediatras y los médicos de cabecera empiecen a ponerse las pilas en cuanto nutrición vegetariana.

Los niños vegetarianos no hacen nada raro, no tienen ninguna alergia alimentaria, no son distintos a los demás niños (no más distintos que cualquier niño de otro). No creo que se conozca el caso de ningún chiquillo vegetariano al que le haya dado un infarto por comerse una loncha de jamón en un cumpleaños. Espero que tampoco a ninguno de sus padres.

Si se me habla de estar imponiendo una forma de vida a mi hija me entra una mezcla de mal humor, risa y depresión. Creo en la posibilidad educar a personas libres, así de blandurria soy. Quiero pensar que la razón nos impulsa a respetar al otro, sea quien sea el otro, dando valor a sus intereses y a sus derechos fundamentales. Confío en la capacidad de los niños para no ser tan cutres como nosotros. A veces me dan ganas de ponerme a repartir cerillas en los patios de los colegios. Eso es cuando estoy de buen humor. 

Cuando me da por leer los periódicos pienso en si estos chavales podrán llegar a viejos sin verse arrasados por ninguna guerra, catástrofe o gobierno, o si no tendrán que pelear entre ellos para alimentarse con cualquier cosa. Esta no es una hipótesis de futuro, hoy las vacaciones en el Caribe no están más lejos que cualquier campo de refugiados. Por no hablar de los animales. Creo que crecer consiste en darnos cuenta de que cada cosa que hacemos es un acto de responsabilidad, con nosotros mismos, con el lugar que habitamos y por supuesto con los demás. No es una cosa fácil de transmitir a nuestros críos. 
Zoe y Polar

Nuestra princesa del guisante se hace mayor y sólo podemos sentir un agradecimiento indiscriminado porque es feliz y está sana. Por la mañana en cuanto despierta (después de achucharme a mí un rato...) corretea adormilada por la habitación en busca de su hermano perruno diciendo “Darko, bondia, guapuuu”.

Polar y ella se pasan el día el uno cerca del otro. Vivimos con un perro y cuatro gatos. Fuera de casa están los caracoles, los pájaros, los murciélagos, los conejos, los ratoncillos, las ranas, las serpientes ... y todos los insectos fascinantes. Entiende que debemos mirar sin molestar ni asustarlos o hacerlos enfadar. Es triste que muchos humanos no tengan contacto con animales libres (a veces a penas con animales vivos). Como es triste que los animales hagan bien en desconfiar cuando anda por ahí algún humano suelto. Me he enrollado mucho. Cuento lo de los patos y juro por el dios tofu que desaparezco. 

Hay cuatro patos que suelen pasar temporadas en un río cerca de casa, tienen a la peque enamorada, cuando los ve les tira besos, es una escena bucólica, le parece muy divertido cada vez que zambullen la cabeza bajo el agua, supongo que porque para hacerlo posicionan su culo directamente orientado al cielo. Nos acercamos hace unos días y a pesar de que los patos llevan meses en otra parte los recordaba y hablaba de ellos con ilusión. Ojalá vuelvan la próxima primavera. Me quedo a la espera de que alguien me dé una razón aceptable para desplumar a un pato de esos y zampárnoslo para cenar. Cuando Zoe se despierte le pregunto qué le parece la idea. El pato tal vez no está de humor para responder preguntas de estas.


BLANCA


Observando los patos

Muchísimas gracias de nuevo a todos los que habéis colaborado en esta serie, tanto a los que me habéis mandado fotos de comida para ilustrar los posts más técnicos, como por supuesto a las que os habéis tomado la molestia de sentaros y escribir un texto para compartir.


31 comentarios :

  1. Sois geniales. Blanca,Jùlia y tú, Lucía.
    Un beso muy fuerte para las tres.

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  2. Bernat es un artista, no solo de la pintura! Y su madre, también. Y además sabe un montón de lactancia materna!

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  3. Me ha encantado la serie. Qué gusto, qué normal y qué sanote todo. Gracias a todas las que habéis participado.

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    1. Muchas gracias Ana! y por supuesto yo también agradezco la participación de todos los que me han ayudado!

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  4. Unas entradas enriquecedoras y bien interesantes, me ha encantado leer de primera mano las experiencias de las mamis sobre la decisión de la alimentación de sus hijos, un besazo guapísima

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    1. Muchas gracias Teres por leerlo todo con apertura de mente aún a pesar de ser un tema que no te "toca". Te lo agradezco de verdad. Un abrazo!

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  5. La verdad es que ha sido una serie de lo más instructiva, Lucía. A mí me sigue resultando algo lejano de mi día a día, pero me ha servido para darme cuenta de que muchas veces las cosas son bastante más normales de lo que pensamos, y que la "normalidad" es muy relativa. Un besazo, Lucía.

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    1. Te digo lo mismo que a Tere. Lo que tu has dicho, Macu, es justo lo que perseguía. Que todos los que sois ajenos al tema, miréis con menos extrañeza el día que coincidáis (o coincidan vuestras hijas) con una persona que haya elegido este estilo de vida. Muchas gracias!

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  6. ¿Ya se ha acabado? Snif, snif. Me encantaba esta serie. Y más. La normalidad sí es muy relativa: hay quien come solo precocinados y alimenta a sus hijos a base de pizzas y hamburguesas y guarrerías varias (no: no considero las pizzas y las hamburguesas guarrerías siempre y cuando las haga uno. Pero las compradas sí).

    Salen muy guapos y ya le he puesto nombre a una personita divertida!

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  7. La verdad es que con toda esta serie de entradas estás facilitando mucho la labor para que en un futuro, cualquier madre o padre que decida acogerse a este tipo de alimentación con su familia pueda hacerlo con referencias y total tranquilidad, considerando todo para que no se les escape ningún detalle.

    ¡Enhorabuena!

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    1. Muchas gracias Aitor! como le dije a Juan en un post anterior, cuando el comentario viene de uno de vosotros (con "vosotros" me refiero a un D-N o técnico), tiene para mi doble valor, ya que sé que es un tema que a menudo levanta suspicacias en el gremio. Muchas gracias por estar ahí, sin ideas preconcebidas y ayudando y aportando siempre, en vez de solo juzgar. Un abrazo!

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  8. Gracias a Julia y a Blanca por compartir su experiencia, especialmente por el humor que ha puesto Blanca para desdramatizar algo tan natural ;D

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    1. A mi el texto de Blanca me arranco más de una carcajada cuando lo leí. Sabía que os gustaría!

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  9. Nunca pensé que quién dejaba de comer animales o quién no los ha comido nunca fuera diferente, tampoco tengo a mi alrededor vegetarianos pero nunca lo he visto distinto si me alguien me dicho que lo era, pero claro no estoy en ello y no sabía como reaccionan los demás, me han encantado las historias y cada vez habrá más naturalidad entre médicos o eso espero.
    Un beso guapa

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    1. No sé si te lo he dicho alguna vez Caty, pero ojalá el mundo estuviese lleno de gente como tu.

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  10. Lucía, he estado el finde fuera y hasta ahora no he pillado un ordenador para contestar en condiciones! :-)
    Gracias por todas las entradas que has hecho, y gracias por dejarnos participar.

    Si no te importa he hecho una entrada en mi blog recogiendo mi "testimonio" y hablando de las otras entradas, que el curro que te has pegado se tiene que difundir!!!

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    1. Lo he visto y me parece genial la entrada que has hecho. Solo puedo darte las gracias por difundirlo y por supuesto por tu colaboración. Un abrazo!

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  11. Solo puedo decir una cosa: que pena que acabes ya esta serie! Me ha encantado y he aprendido mucho.

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    1. Que bien Heavenly! muchas gracias por decirlo!

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  12. Muchas gracias Lucia por toda esta informacion,haces que uno pueda reafirmar la desicion de ser vegetariano o vegano con más conocimiento y tranquilidad. He comprado el libro que has recomendado"Niños veganos..." es tambien muy interesante.
    Muchas gracias
    Cecilia

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    1. Muy amable Cecilia, gracias por tu comentario!

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  13. Me ha encantado toda la serie por lo bien que has explicado todo y alabo el tono respetuoso con el que siempre abordas todos los temas.
    Un abrazo

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  14. ¡Genial broche de oro para esta estupenda serie! Gracias a las mamis que han compartido sus historias (amén al dios tofu! qué bueno, jaja!). Y gracias Lucia, me ha encantado y me ha parecido súper útil :)

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  15. Pero bueno, que madres y padres de lujo!!! Me ha encantado y me ha emocionado...:)

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