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15 de septiembre de 2013

SE ME HACE BOLA, de Julio Basulto

Este es el segundo libro de Julio Basulto (@JulioBasulto_DN) del que hablo en el blog. El primero fue "No más dieta" y desde que lo leí se lo recomiendo a todo el mundo. Especialmente a aquellos cargados de ideas nutricionales raras.

"Se me hace bola" debería ser lectura obligatoria para sacarse el carnet de padre. No solo por el contenido del libro, sino por cómo está escrito, por lo fácil que es de leer y de comprender, por lo lógico que parece y sobre todo por lo bien sustentado que está cada argumento y cada explicación

Como ya nos avisa el autor al principio del libro, si esperáis encontrar un manual con los gramos de cada alimento que debe tomar vuestro hijo a cada edad y con instrucciones precisas sobre qué y cómo debe comer, os vais a llevar una sorpresa. Es todo lo contrario a "esos" libros.

En realidad, tal y como apuntábamos aquí  "en nuestra sociedad actual debería preocuparnos más qué no comer, que qué comer. Y más que temer por lo que nos pueda faltar en nuestra alimentación, habría que preocuparse de lo que nos sobra"  creo que Julio estará de acuerdo con ésta frase que además resume una de las ideas claves del libro: más que preocuparse de que los niños se coman la verdura y la fruta y tantos gramos de carne y de pescado, se terminen todo el plato y no enreden en la mesa... hay que preocuparse de que no coman alimentos superfluos y no beban líquidos distintos del agua. Al menos no de manera habitual y diaria.

Nosotros pongamos al alcance de los niños alimentos saludables: hortalizas, verduras, frutas, frutos secos (chafados o triturados en el caso de los menores de 3 años), legumbres, cereales integrales, agua... y dejémosles que coman lo que les apetezca y en la cantidad que quieran. ¿Y ya está? bueno...Sí.
Si la oferta de alimentos de la que disponen es buena, raro será que hagan malas elecciones, y si hoy se come un poco más de esto, pues mañana se comerá un poco más de lo otro. De igual modo, el mecanismo apetito-saciedad regulará el tamaño de la ingesta adecuándolo a las necesidades del niño en cada momento. Y las necesidades a menudo son menores de lo que los padres creen.

Para que esto funcione falta una pieza esencial: predicar con el ejemplo. Es bastante poco educativo decirle al niño que beba agua mientras yo como con cocacola. Mejor no decirle nada, y no tener refrescos en casa.

El libro hace mucho hincapié en el valor de la lactancia materna como pilar de la alimentación en la primera infancia, cosa que por desgracia todavía no parece estar del todo clara ni para la población general, ni para muchos profesionales sanitarios.

También da un buen repaso a multitud de productos comunes que se encuentran en cualquier supermercado y que sería mejor que no se encontraran en ninguno (no os perdáis la "lista Basulto").

Cuando habla de la incorporación de alimentos, ese momento en que los padres reciben una lista que les indica en que orden incorporar los alimentos, que puede ser distinta no ya según el país, si no incluso de una provincia a otra, Julio escribe textualmente justo antes de ofrecernos unos cuadros-guía de incorporación de alimentos: "Gozas de todo mi apoyo y simpatía si quieres difundirlos por doquier",así que vamos a ello (no os puedo decir la página exacta porque lo tengo en ebook, pero es hacía el 42% del libro). Os copio el primero de lo cuadros: 

CALENDARIO ORIENTATIVO DE “INCORPORACIÓN” DE ALIMENTOS (no te lo tomes al pie de la letra, que no es una sagrada escritura)
Hasta el sexto mes de vida
  • Darle solo leche. Es aconsejable no incorporar nada en la dieta del bebé, salvo que 1) se siente, mantenga la cabeza erguida, 2) coordine ojos, manos y boca para mirar el alimento, cogerlo y metérselo en la boca, y 3) pueda y quiera tragárselo sin problemas (es raro que estos tres signos aparezcan antes del sexto mes).
A partir de sexto mes (poco más o menos)
  • Si el bebé cumple las tres características descritas en el apartado anterior, le ofreceremos, poco a poco, alimentos típicos del menú familiar (saludable).
  • Evitaremos:
-los alimentos sólidos con los que podría ahogarse (ej: cerezas enteras, zanahoria cruda, etc)
-los desnatados
-los zumos (no más de medio vaso al día, como máximo)
-los lácteos (excepto la leche artificial en bebés no amamantados a demanda)
-la sal y los alimentos salados (olivas, quesos, embutidos)
-la miel
-las infusiones
-pez espada, tiburón, lucio, atún rojo o conservas de atún
-carne de animales cazados con munición de plomo
    -las espinacas o acelgas (si estas verduras se incluyen  en          pequeñas cantidades, no hay problema)
A partir del año
  • Aplicar lo indicado en el apartado anterior, si bien ya podemos añadir una pizca de sal (yodada) a su comida, así como espinacas o acelgas (no más de un plato al día).
-El bebé ya puede beber leche entera (la que suele comprarse en tetrabrick) u otros lácteos.
-Si utiliza biberón, es mejor que empiece a sustituirlo por un vaso.
Autor de la tabla: Julio Basulto, del libro "Se me hace bola"

Me imagino que estas indicaciones son un poco distintas de las que muchos de los que tenéis niños habéis recibido. Y seguramente algo más fáciles de seguir también.
Tampoco es que me haya olvidado de copiar el apartado donde se indica cuántos gramos de cada cosa se tiene que comer, a que hora y de color tiene que ser la cuchara con la que se tome la papilla (¿papilla? ni siquiera es imprescindible tomar papilla). Como he comentado, la cantidad adecuada de alimento es aquella que sacie el apetito del niño.

¿Y qué pasa a partir de los dos años? Pues aquí viene lo más sencillo de todo, los niños  pueden comer exactamente igual que los adultos (salvo en pequeñas excepciones, detalladas en el cuadro anterior), pero en raciones más pequeñas. Suponiendo que hablemos de adultos con una dieta saludable, claro.

Os recomiendo mucho el libro, a los que tenéis niños, a los que tenéis sobrinos, a los que los pensáis tenerlos, a los profesionales sanitarios que visitan a niños en sus consultas, .. vais a aprender muchísimo y estoy segura de que aplicar los consejos de Julio va a hacer niños más felices (más sanos se da por supuesto).

Si os quedáis con ganas de saber más de alimentación infantil, os dejo la serie de posts sobre alimentación de niños vegetarianos que hice el año pasado  y que empieza aquí.


10 comentarios :

  1. Jo també tinc aquest llibre i m'encanta!! el vaig trobar genial rigurós i útil. I sí, quan vaig amb el meu fill al parc o altres llocs on hi ha més nens i veig que berenen o què mengen en general, també penso en la "llista Basulto" i penso que tant de bo totes les famílies se'l llegissin!!

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    1. I no et passa quan vas al super? jo veig el que duen al carro families amb nens i mágafen tots els mals!!

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  2. Muy interesante, lo leeré sin duda. Gracias :)
    Rosana.

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  3. Me parece super interesante, no tengo hijos, pero conozco a un par de madres a las que seguro les interesa. Gracias. Un beso Lucía

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    1. Gracias Linda!pues si alguna amiga tuya se lo lee, espero que le guste!

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  4. Muy bueno, Lucía, yo lo he leído también y creo como tú que debería ser de lectura obligatoria antes de ser padres, y por si las moscas se les ha olvidado...a los abuelos también deberíamos regalárselos...los que tengan niños, seguro que me entienden...

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