>

6 de noviembre de 2016

NUTRIGENÓMICA, NUTRIGENÉTICA Y TESTS GENÉTICOS

¿Os suenan las palabras del título del post? es probable que sí, pero que no sepáis muy bien qué son: ¿el futuro de la nutrición? ¿dietas para ricos? ¿cosas de científicos serios? pues a día de hoy, casi que todas son ciertas.

Es la primera vez que toco este tema en el blog, así que no voy a ir muy allá. Tampoco es que yo sea una superexperta en ello, ni mucho menos, pero el propósito del post es bastante humilde: daros una idea sobre de qué hablamos cuando hablamos de nutrigenómica y nutrigenética. Y de sus aplicaciones reales para la ciudadanía a día de hoy.

En España tenemos gente trabajando en estos campos que son referencia mundial (grupo de la UIB en el NUGO o David de Lorenzo por ejemplo) y cuyos conocimientos son apabullantes, pero solo están al alcance de aquellos que tienen una base previa potente en biología molecular, bioquímica, genética, nutrición, etc. Mi impresión es que hay muy poquita divulgación sobre este tema a un nivel básico y comprensible para el ciudadano de a  pie. Y los pocos intentos que hay en español de divulgación sobre el tema, son mortalmente aburridos, complicados y técnicos. Vamos, que no llegan.

Pero a la vez hay cada día más empresas que intentan vender sus "tests genéticos" a una población totalmente ajena al tema y hacerlo a través de unos sanitarios que en su mayoría no tienen la menor formación en algo tan específico, y tan novedoso todavía, pero que se pueden llevar un buen pellizco económico como intermediarios. Es un caldo de cultivo ideal para cosas no muy buenas.

Pero ya me estoy yendo por las ramas. De hecho yo había planeado empezar del modo clásico en el que empezaría cualquier dietista seria un post de este tipo. Diciendo que es cada cosa:
  • NUTRIGENÓMICA: es una rama de la genómica que estudia que influencia tienen los compuestos de la dieta en la alteración de la expresión genética. Dicho de otro modo, la nutrigenómica estudia la interacción entre el genoma y los nutrientes.
  • NUTRIGENÉTICA: estudia el efecto que tienen los nutrientes en una determinada variante genética, como aumentan o disminuyen la probabilidad de sufrir algunas enfermedades, pudiendo así (en teoría) dar consejos alimentarios altamente personalizados.
  • GENOMA: es el conjunto de genes que contienen nuestros cromosomas. El total de la información genética de nuestro cuerpo. Y si, es alterable. Y si, los nutrientes contenidos en los alimentos pueden modificar la expresión de ciertos genes. Y ojo, eso no es todo: no sólo es modificable, si no que además, esas modificaciones son hederables, podemos transmitirlas a nuestros hijos. 
Imagen con licencia Open Acces

¡Un momento! ¿he dicho más arriba que los alimentos pueden alterar nuestros genes? ¿eso no es una burrada? ¿no hemos aprendido siempre que la genética no se puede modificar? Sí, también aprendimos que los cereales refinados eran la base de la dieta. Esto os va a ser mucho más fácil de superar, en serio. Ahí entra en juego la epigenética, que es la disciplina que estudia esos cambios heredables en el fenotipo, que no alteran la secuencia de ADN pero si su expresión en unos determinados rasgos u otros. Y si, la alimentación es uno de esos factores capaces de producir cambios epigenéticos, y esos cambios podemos transmitirlos a nuestra descendencia.

No me digáis que solo con esto, no apetece saber más.

Con lo dicho hasta ahora podemos apuntar cosas que suenan francamente bien:

  • Podríamos saber que nutrientes nos favorecen más según nuestros polimorfismos genéticos y de ese modo organizar una dieta "perfecta" para nuestro diseño genético particular.
  • Sabiendo a que enfermedades relacionadas con la alimentación tenemos más predisposición genética, podríamos centrarnos en comer de la mejor manera para evitarlas. Es casi la llave de la eterna salud, solo cambiando nuestra dieta.

Suena genial ¿no? entonces ¿porque no estoy dando botes de alegría y diciendoos a todos que os hagáis alguno de los tests genéticos que se venden hoy en España? porque ese es un análisis demasiado simplista. Me explico:

Está muy bien saber que X nutriente (por ejemplo el omega 3) tiene en nuestro caso concreto un efecto negativo a nivel cardiovascular y que nuestra dieta debería ser baja en omega 3, pero alta en tal otra grasa y además...¡stop! no comemos nutrientes, comemos alimentos, y cada uno de ellos está formado por multitud de nutrientes y compuestos bioquímicos distintos en cantidades variables. Es muy muy difícil pasar realmente esos resultados de laboratorio a una "dieta real" y que sea sostenible a largo plazo.  Siendo realistas, ni siquiera somos capaces de mantener a largo plazo una dieta saludable básica, como para además hacerlo con malabares. Creo que uno de los grandes retos de estas disciplinas es conseguir pasar de manera efectiva los resultados del laboratorio al plato. Hoy no lo están consiguiendo.

Sobre esto, os voy a contar una anécdota: en una de las formaciones que he realizado sobre nutrigenómica, éramos un grupo de nutricionistas atendiendo a las explicaciones de los bioquímicos. Una de ellas estaba preocupada porque se había hecho el test y le había salido un polimorfismo relacionado con la mayor probabilidad de sufrir diabetes de tipo 2 y la ingesta de ácido oleico (ácido graso muy presente en el aceite de oliva). La chica expresaba su preocupación sobre si su ingesta de aceite de oliva era correcta o no a un especialista en el tema que le daba consejos nada aplicables, mientras sostenía en su mano un paquete de galletas Oreo que iba consumiendo a lo largo de la conversación. A ninguno de los dos se le ocurrió que el comer galletas Oreo tenía una influencia muy obvia en su riesgo de desarrollar DM2 y además era tan fácil de evitar como desayunar algo saludable, sin embargo parecían muy preocupados por como controlar y adecuar los gramos diarios de aceite de oliva. Sí, me mordí la lengua muy fuerte durante toda la conversación que mantuvieron en mis narices.

Corremos el riesgo de desviar tanto el punto de mira, que podemos ponernos a calcular cantidades de ácido oleico optimas para mi riesgo de sufrir DM2, mientras como Oreos. Corremos el riesgo de confiar en tests genéticos antes que en corregir aquello que es a todas luces insano y que aumenta de manera indiscutible la prevalencia de enfermedades no transmisibles.

Otra cosa que no estamos teniendo en cuenta, es la parte que no conocemos. Aunque cada vez tenemos una foto más nítida, quedan demasiados puntos negros. Igual hay algo importante en alguno de esos puntos y no lo estamos teniendo en cuenta.

Y por último, la variabilidad genética es complicada. En una sola persona se pueden dar resultados contradictorios: puede tener un polimorfismo que le haga buen respondedor a determinado nutriente, y otro polimorfismo que para el mismo nutriente le de un resultado negativo ¿qué hacemos? ¿potenciamos ese nutriente, lo minimizamos, lo dejamos en un punto medio ni pa ti ni pa mi? Eso con UN nutriente, ahora empezad a sumar y volvemos a lo del principio, es muy difícil configurar una dieta con alimentos que se adapte al 100% a todo lo que nos salga y sea sostenible. Al final, tantos malabarismos dietéticos suelen quedarse en .... recomendar una dieta saludable, con algún matiz sobre los ácidos grasos o los hidratos de carbono. Agua de borrajas.

Y de aquí sale otro peligro: el siguiente paso en la industria es sacar alimentos funcionales adaptados a tal o cual polimorfismo para que no tengas tu que seguir complicadas indicaciones dietéticas (ya se está trabajando en ello, no creáis que soy una conspiranoica). Y sinceramente, si ya nos la meten doblada con los yogures mágicos y las pildoras de omega 3, no sé lo que puede salir cuando se abra esta caja de pandora. Yo fe en el interés de la Big Food por nuestra salud, ninguna.

A día de hoy, los resultados que realmente pueden ser útiles aplicando una modificación dietética, existen. Sí. Pero son muy concretos y útiles para un número reducido de personas. A nivel general, todavía falta mucho camino para que pueda ser verdaderamente útil al grueso de la población. Pero sí, hay casos en los que es una grandísima ayuda, esto que quede claro.

Y sobretodo, empezar un tratamiento nutricional pidiendo un test genético, es empezar la casa por el tejado. Primero, modifica todo aquello de la dieta de la persona que sepas positivamente que es un riesgo para su salud (comer Oreos) y si lo consigues, y la persona cumple algunas características concretas, indica la posibilidad de que esa herramienta pueda ser útil en su caso, si así lo crees. Aunque para eso, hay que saber con que estamos jugando, y el folleto promocional que las empresas que hacen estos tests nos mandan a los profesionales no es precisamente un curso avanzado de genómica nutricional, si no un ejercicio de marketing para hacernos creer en cuentos de hadas rentables.

Permitidme acabar con un consejo a los grupos que investigan estos apasionantes temas: incluid nutricionistas clínicos en vuestros grupos de trabajo. Necesitáis a alguien que os diga "dejad de flipar" cuando elaboráis esos informes que son imposibles de convertir en una dieta sostenible a largo plazo, y que os ayuden a traducir la información a comida. No nos busquéis solo como prescriptores de tests, nos necesitáis en el meollo si queréis saltar del laboratorio a la mesa.



13 comentarios :

  1. Muy bien expuesto el tema. Cómo bien dices, a fecha de hoy es muy difícil la aplicación práctica de la nutrigenética; por su complejidad y porqué todavía nos queda mucho por saber en ese campo. El problema está en que la industria y algunos "profesionales" ya se están lanzando a sacar tajada. Ah!, y la "paradoja de la oreo" la veo a diario en la consulta. La madre diciendome que a su hijo le ha quitado la leche (porque es "malísima" para la salud) y que le prepara semillas de Goji (que le cuestan un pico); y veo al niño merendando "oreo" (o similar).

    ResponderEliminar
  2. Me ha resultado muy útil porque andaba bastante perdido en el tema. Una cuestión, si los genes son modificables y esos cambios son hereditarios... ¿quiere decir que Lamarck no iba tan desencaminado?

    Un saludo y muchas gracias por tu labor de divulgación.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Uff, pregunta más difícil de lo que parece, para empezar Lamarck jamás habló de genes en su teoría (ni se conocían en ese tiempo), pero por el otro lado creo que estrictamente nunca se ha considerado totalmente errónea las teorías de Lamarck (solo "incompleta", sobretodo con la llegada de la teoría darwinista) y ciertamente algunas cuestiones actuales de nutrigenética, epigenética, etc, encajan en algunos aspectos de la teoría de Lamarck (aunque en lo personal no me queda claro si es por azar o por que realmente tengan alguna relación con algún aspecto biológico implícito en la teoría de Lamarck). Como sea, dejar claro que a la modificación genética que se refiere Lucía en este caso es la expresión de los genes, no la estructura del gen per se.

      Eliminar
  3. Cada día me gusta mas leerte.

    De primeras, segun iba leyendo he pensado "Bea, este mes te pagas la prueba de esfuerzo, y ahorras para enero y te haces este test genetico".

    Y claro tu sola me has dejado claro que estaba siendo un poco anormal. Poco sentido tiene querer aplicar una dieta estricta eliminando aquellos nutrientes que genéticamente me van fatal, cuando los domingos me tomo un tercio o meriendo un trozo de tarta en el cumpleaños de mi cuñada jajaja.

    En fin, comer limpio y sano, debería ser nuestro principal objetivo, y una vez habituados a ello dar el siguiente paso ¿No?

    Un abrazo, gracias por tu ironía, sentido de no-humor y acidez, es todo un gustazo que nos saques los colores.

    ResponderEliminar
  4. Un artículo interesante para concluir que hay que dar trabajo a los nutricionistas en los equipos multidisciplinares cuando ya se está haciendo. Para muestra, el botón de IMDEA.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Es representativo? ¿Es un volumen suficiente? ¿Se conoce en demasía?
      Tras hacerme esas preguntas creo que el "cuando ya se está haciendo" es práctica irrelevante.

      Eliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, te borro el comentario porque es publicidad. La publicidad, se paga. Un saludo.

      Eliminar
  6. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, no incluyas un link de propaganda de tu web en los mensajes, basta con que tu nik enlace a tu web. Te borro el comentario, si lo vuelves a escribir sin enlaces que no vienen a cuento, quedará publicado. Un saludo.

      Eliminar

  7. ¡Qué buen post, felicidades! Y muchas gracias por aclarar y sobretodo desengranar estos conceptos que últimamente se han puesto tan de moda...
    Había oído a hablar de estos tests, y me parecían una maravilla de invento, pero ya veo que no son una solución simple al tipo de alimentación ideal que debemos llevar cada uno… Por si acaso, mejor evitar aquellos productos que aportan poco o nada a nuestra salud. En tu blog nombras unos cuantos, jejeje
    Un saludo!
    Eli

    ResponderEliminar
  8. Me encanta que no te importen nada las formas, que nunca pidas perdón si alguien se ofende por oír verdades y que no intentes quedar bien con todo el mundo. Ah, y me encantan tus barritas de plátano y cacahuete :)
    Eres una gran divulgadora!

    ResponderEliminar
  9. Me encanta la forma de exponer, directa e impactando que encuentras para escribir. Ví por casualidad tu post "Dejad de flipar con la repostería casera" y desde entonces procuro leer todas tus entradas. Gracias por educarnos un poquito!
    Por cierto, has tenido ocasión de leer algo sobre Starch Solution? Qué opinas al respecto? Gracias! :)

    ResponderEliminar