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13 de febrero de 2017

CARTA ABIERTA A LOS SANITARIOS, de Pablo Zumaquero

Este post va dirigido a todos los sanitarios, especialmente a aquellos que en mayor o menor medida tienen voz en redes sociales, medios de comunicación, o que por su visibilidad tienen un alcance mayor y con ello una mayor responsabilidad en sus mensajes.

YA COMEMOS MUY MAL

Sabemos por algunos estudios como ANIBES o este de EJCN, y se confirma con la experiencia en consulta de miles de profesionales que la población consume altas cantidades y con una frecuencia muy elevada productos altamente procesados, altos en calorías, bajos en densidad nutricional, bajos en calidad de ingredientes, de difícil control de consumo por sabores y texturas muy agradables al paladar,… en definitiva, lo que podemos resumir como “comida basura”.

Sabemos que estos productos, por muchos motivos están aconsejados como de “consumo ocasional”, una definición bastante abstracta que sólo logra que una persona no tenga claro dónde está el límite real entre el abuso y el control. Esto genera que se sigan consumiendo sin control a la vista está.

Imaginad que sale un oncólogo por la tele diciendo que: "Fumar con moderación no causa cáncer de pulmón". Quizás el oncólogo sepa que lo que dice es verdad, quizás sea plenamente consciente de que un cigarrillo al día no genere el desarrollo del tumor, pero sabe que es un producto que ya se consume, que es difícil controlar su consumo y que hay muchos otros problemas que tiene el tabaquismo a parte del cáncer. Además es la autoridad pública de salud y en quien confían los ciudadanos, es el que más credibilidad tiene.

Podemos debatir si el tabaco es más peligroso que la mala alimentación (o alcohol, o sedentarismo) pero no creo que sea productivo enredarnos en esa pelea absurda porque todos son factores de riesgo de la mayoría de enfermedades occidentales que nos están matando o destrozando nuestra calidad de vida.

La excusa de que el consumo de estos productos sólo causa daño si se consumen de forma abundante y frecuente ya no nos sirve, ya se hace así, por lo tanto ya hemos provocado el problema, ahora habrá que solucionarlo.

MENSAJE PÚBLICO / RECOMENDACIÓN PERSONAL

“Hay que comer de todo con moderación” “Por comerte un… no te vas a morir” “Hay mucho talibán por ahí que dice que no se tomen…” “La cuestión es la cantidad que se coma de…” “¿Pero qué pasa que no se va a poder comer nada?” Y así podría seguir un rato…

¿Somos conscientes del mensaje de salud pública que se está lanzando con estas frases? La población, que ya tiene problemas de control de consumo de estos productos, se va a agarrar a esa frase para excederse aún más. Exigir moderación a un consumidor, cuando no le damos ninguna herramienta ni ayuda para moderarse es muy hipócrita. Esto no hace más que perpetuar y ampliar el problemón enorme que tenemos de obesidad y patologías derivadas.

Es muy diferente el mensaje que lanzamos en medios sociales del que acordamos en consulta con un paciente. Ya asumimos que el paciente va a comer estos productos, casi con total seguridad no los va a abandonar, y más en el ambiente obesogénico en el que vivimos. Como la adherencia al tratamiento sería mucho menor, en consulta acordamos unas frecuencias concretas de consumo con los pacientes en base a sus patologías, objetivos y marcadores de salud.

Pero esto no tiene nada que ver con un mensaje en redes sociales o medios de comunicación, donde no podemos valorar ningún factor del receptor del mensaje sin dar ninguna aclaración, ni ningún matiz sobre cómo, dónde, cuándo o cuánto consumir de esos productos. En consulta, antes de acordar el consumo, se explican extensamente los riesgos, y se negocia con el paciente un consumo limitado (y si es posible, el abandono de algunos productos)

Por lo tanto, por favor, evitemos ya seguir con el eterno debate de “pero nadie va a dejar de comer… porque se lo digamos” por favor.

LOS MOTIVOS

Cuando se observan todos estos datos, y aun así vemos día tras día que hay muchos profesionales sanitarios que siguen lanzando estos mensajes, sólo se me ocurre que hay 3 motivos por los que puede suceder esto:
  • Ignorancia: En el sentido de desconocimiento del riesgo real que puede provocar el consumo de estos productos.

  • Beneficio: Beneficios económicos o no económicos directos o indirectos. Esto es de sobra conocido, podéis echar un vistazo al documento de nuestros amigos de VSF
  • Otros: Despreocupación por la salud de la población o menosprecio del daño real del consumo de estos productos.


Y YA EL FINAL

Y termino con una petición. Si los sanitarios no tenemos un mensaje único y claro, perdemos credibilidad y confianza en la gente. Ven contradicciones y no se fían de nosotros. Ante el problemón que tenemos encima, si de verdad os importa la salud pública, tendremos que estar unidos en el mensaje.


Un saludo

Este artículo lo ha escrito mi compañero Pablo Zumaquero, al que podéis encontrar en Facebbok y Twitter. Y pasando consulta en su Centro en Segovia.

22 comentarios :

  1. Gracias Pablo. Muy bien explicado. Estoy contigo completamente. Yo soy coach y experta en hábitos saludables y voy en tu línea. A seguir trabajando para ayudar a las personas a comer bien.

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  2. Como sanitario te puedo decir que llevas toda la razon y que estoy harto de pelearme con compañeros al respecto por ser un "taliban" y no dejar a mis pacientes diabeticos comer dulces.

    Solo añadiria una cosa, a veces los sanitarios lo recomiendan porque lamentablemente sigue en la piramide nutricional.. y porque muchos sanitarios hacen un " consumo moderado" y creen que sus pacientes son suficientemente adultos para hacerlo tambien. La realidad es que muchos sanitarios tienen hábitos horribles y para que puedan predicar primero tendríamos que trabajar con ellos.

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    1. Tienes toda la razón del mundo, si ni siquiera el sanitario come bien, cómo vamos a pedir que enseñe a un paciente a comer bien? Y no, no podemos dejar en manos el consumidor un autocontrol ya hemos comprobado cómo falla estrepitosamente en la actualidad

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    2. Justo eso iba a comentar: me deja pasmada ver las meriendas que los padres llevan a la salida del cole, pero me alucina aún más cuando sé que algunos de esos padres son médicos...

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  3. Yo soy enfermera y he estudiado nutrición como asignatura. Lo que se estudia en la universidad por desgracia son muchos conceptos antiguos y obsoletos que llevados a la practica en la consulta, nos hacen no estar muchas veces en sintonía con nuestros colegas sanitarios los nutricionistas y hace que los pacientes se confundan. Estoy de acuerdo con Pablo en que todos debemos dar el mismo mensaje claro y conciso pero para eso necesitamos mejor formación. Estos días el nutri Carlos Ríos lo revindicaba en las redes, espero que su lucha llegue a vuen puerto. Por cierto, gracias a vosotros ahora si se algo de nutricion, aun me queda mucho por aprender. Gracias.

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    1. Pues cambiemos esos conceptos para lanzar todos el mismo mensaje. A eso me refería con ignorancia, no era un término peyorativo, si no sabes por qué son malos estos productos, no le darás importancia a concienciar sobre su consumo

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  5. Me ha gustado leerlo y creo que todos los sanitarios deberíamos estar comprometidos con mejorar la información que se da sobre la nutrición.
    Gracias.

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    1. Pues como ves hay miles de sanitarios dando mensajes erróneos, una pena

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  6. Por personas como tú decidí empezar a estudiar el grado de Nutrición y Dietetica, y también soy alumno tuyo en ICNS. Da gusto escucharte y aprender de profesionales como tú, que el temario del grado ¡Madre mia! Jejej

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    1. Muchas gracias Darío! Espero que la nueva hornada de DNs al menos salgáis más críticos que nosotros! :)

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  7. Con personas como tú y muchos de tus compañeros a los que sigo con total admiración que hacéis una labor tan inmensa es un placer aprender. Gracias por tanto :)

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    1. Pero creo que el mensaje público de evitar productos procesados no es radical, porque asumes que ya se van a comer. El problema es que salgan profesionales diciendo que "por uno no pasa nada" eso es lo que me preocupa

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  9. Viendo cómo está la puerta principal del Hospital La Paz de Madrid, repleta de sanitarios fumando y de cómo está el MierDónalds (abierto 24 horas, por cierto) del complejo comercial de dicho hospital repleto de sanitarios engullendo bazofia, Pablo Zumaquero está predicando en el desierto. Y lo sabéis.

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    1. Me siento como en la escena de Mad Max en la que Charlize Theron grita en una duna...

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    2. Nos gustas Pablo, pero si llega el apocalipsis ambiental, la sequía pertinaz y la guerra por el combustible, elegiré a la sudafricana. Que lo sepas !! ;-)

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  10. Estoy de acuerdo contigo Pablo. Veo que algunas (muchas) personas que trabajan en Centros de Salud y "dicen" que saben mucho de "dietas" o de alimentación, ellos no las practican. Es decir, no practican comer saludable. Así no se puede transmitir alimentación saludable. Un problema es que tampoco quieren aprender o cambiar sus hábitos, porque da mucho trabajo. Así malamente puedes ayudar a otras personas a que los cambien. Pero hay que seguir insistiendo. Saludos!

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